Monitoreo de Medios de Comunicación  

Proyecto WACC
Observatorio de los Medios de Comunicación 

Informe de Argentina Cu.Co.

Los medios: del reflejo a la construcción

Las mujeres que consumimos medios –o trabajamos en ellos- y tenemos algún vínculo con el feminismo, aún sin hacer el monitoreo, estamos en condiciones de afirmar que en la relación entre el género y los medios hay mucha tela por cortar. 

Las cuestiones de género y las mujeres como protagonistas siguen ocupando un lugar marginal en la agenda mediática. Cuando aparecen, lo hacen asociadas a la imagen más tradicional de lo "femenino" (la sensibilidad, el servicio, su función de madres, la belleza, etc.) o en un lugar secundario. Si esta misma observación se hubiera hecho en otro momento histórico la conclusión sería tajante: los medios manipulan la imagen de la mujer y la reducen a estereotipos; los medios reproducen la ideología del patriarcado. 

Seguramente eso es cierto. Pero, la teoría de la dependencia ya no alcanza para pensar a los medios. Los medios de comunicación no pueden ser considerados como herramientas que transmiten información y que por lo tanto si cambiamos el contenido de esa información las cosas van a mejorar. Los medios no son herramientas: son espacios de lucha por el poder simbólico, dentro de ellos –en un lugar cada vez más difícil de delimitar- se teje una enmarañada negociación que después se traduce en eso que se presenta como "las noticias más importantes del día".

El papel decisivo y estratégico que ocupan los medios nos obliga a pensar nuevas cosas, más allá de lo ya dicho y re dicho en distintas investigaciones. 

En los últimos años, los medios han tenido un avance abrumador, tanto que podría afirmarse que en la actualidad ocupan un lugar simbólico similar al que la iglesia tuvo durante el feudalismo. Son los constructores de la "realidad". A esto hay que sumarle el triunfo de la lógica del mercado –la "desaparición" de los estados nacionales- y el avance de los grandes multimedios que, al menos en la Argentina, tuvieron cancha libre cuando el gobierno del Presidente Menem modificó el artículo de la ley de radiodifusión que regulaba su conformación.

En el presente puede decirse que hay una lógica mayor a la del patriarcado y es la lógica de producción de la realidad que imponen los medios. En este sentido, los medios de comunicación hicieron la gran revolución cultural del siglo. Su operación es doble: construyen la realidad y, a la par, por medio de los artilugios de la objetividad y la neutralidad periodística, esconden las formas de producción de esa realidad. Los medios, se sabe, no reflejan la realidad, sino que la construyen. Y a cada paso borran las huellas que dan testimonio de esa construcción. Por eso pueden imponer con tanta fuerza la ilusión de la transparencia y la familiaridad. De ahí que se sigan llamando "medios" cuando en realidad son "fines".

Este lógica mediática tiene otra fuerte característica: su capacidad infinita de incluir la diversidad. Los medios tienen armas de producción tan poderosas –y naturalizadas- que se pueden dar el lujo de incluir el disenso. Todas las voces, si pasan por el tamiz de producción mediática, pueden ganarse su lugar en la agenda. Por eso, nos parece que los medios, en última instancia, no tendrían problema en incluir las voces de las feministas y los temas de género. Es decir: los medios podrían aceptar casi cualquier temática de género si esta se adapta a su lógica. 

Más de una vez, los temas del feminismo quedan afuera de la agenda mediática, no porque exista un complot del patriarcado –aunque, por supuesto que esa ideología impera en cada cabeza- sino porque esos temas no logran convertirse en materia periodística manipulable.

Cuando los temas de género se adaptan a las exigencias de las lógicas periodísticas ingresan en la agenda mediática. Tal es el caso del aborto en la Argentina. Las noticias sobre aborto siempre son muy pocas y cuando aparecen se las trata desde el punto de vista de la iglesia o sectores allegados a ella. El caso de Zulema Yoma (esposa del presidente Menem que en una entrevista afirmó "yo aborté") demostró que cuando el tema se adapta a la lógica mediática ocupa hasta las primeras planas. En este caso, el tema adoptó algunas características que le permitió ingresar en la agenda: 

- se planteó en clave de personaje, no de género (los medios nunca hablan de clases sociales o de género, prefieren las historias de vida concretas).

- Zulema Yoma hizo una declaración fuerte que podía resumirse en un titular.

- el tema apareció en el contexto adecuado, o sea en la agenda mediática adecuada (siempre vinculada a la política) y no el 28 de septiembre, por ejemplo, un día clave para el mundo feminista pero no para el mundo periodístico.

- hubo una alianza entre el personaje y la periodista que lanzó la noticia (muchas veces los periodistas no son iguales a la empresa en la que trabajan, hay que saber aprovechar esa tensión).

- la noticia salió en Página/12, un segundo diario, pero por su impacto logró que la levantaran todos los otros medios.

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