|
|
 |
|
.. .
. .
PLATAFORMA PARA LA
ACCIÓN
|
|
K. EL
MEDIO AMBIENTE
246. Las personas son el
elemento central del desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida
saludable y productiva en armonía con la naturaleza. Las mujeres juegan
un papel fundamental en el desarrollo de pautas y modalidades de
producción y consumo respetuosas con el medio ambiente y de métodos
para la gestión de los recursos naturales, tal y como se reconoció en
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo y en la Conferencia Internacional sobre Población y
Desarrollo y como queda reflejado a lo largo de la Agenda 21. En el último
decenio ha aumentado considerablemente la preocupación por el
agotamiento de los recursos, la degradación de los sistemas naturales y
los peligros de las sustancias contaminantes. Esas condiciones de
degradación causan la destrucción de ecosistemas frágiles y el
desplazamiento de comunidades, y en particular de las mujeres que forman
parte de ellas, de sus actividades productivas, y representan una
amenaza cada vez mayor para un medio ambiente seguro y saludable. La
pobreza y la degradación del medio ambiente están estrechamente
relacionadas. Aunque la pobreza crea ciertos tipos de tensiones
medioambientales, la causa principal del continuo deterioro del medio
ambiente en el mundo son las modalidades insostenibles de consumo y
producción, especialmente en los países industrializados, lo que
supone un importante problema que agudiza la pobreza y los
desequilibrios. El aumento del nivel de los mares como consecuencia del
calentamiento de la tierra constituye una amenaza grave e inmediata para
las personas que viven en países insulares y zonas costeras. La
utilización de sustancias que provocan una disminución del ozono, como
los productos halogenados, que contienen clorofluorocarbonos, y los
bromuros de metilo (con los que se fabrican plásticos y espumas), estan
afectando gravemente a la atmosfera ya que permiten que lleguen a la
superficie de la Tierra niveles excesivos de rayos ultravioleta
perjudiciales. Esto afecta gravemente a la salud de las personas,
provocando tasas más altas de cancer de piel, daños a la vista y
debilidad del sistema inmunológico. Tambien tiene graves consecuencias
para el medio ambiente, especialmente para los cultivos y la vida
marina.
247. Todos los Estados y
todas las personas deberán cooperar en la tarea fundamental de
erradicar la pobreza, como requisito indispensable para alcanzar el
desarrollo sostenible, a fin de reducir las desigualdades de los niveles
de vida y atender mejor las necesidades de la mayoría de la población
mundial. Los huracanes, los tifones y otros desastres naturales junto
con la destrucción de los recursos, la violencia, los desplazamientos
de personas y otros efectos derivados de las guerras, los conflictos
armados y de otra índole, el uso y ensayo de armas nucleares y la
ocupación extranjera guardan también una estrecha relación con la
degradación del medio ambiente. El deterioro de los recursos naturales
provoca el desplazamiento de las comunidades y especialmente de las
mujeres que forman parte de ellas, de sus medios de vida, pasando a
engrosar las filas del trabajo no remunerado. Tanto en las zonas urbanas
como en las rurales, la degradación del medio ambiente repercute
negativamente en la salud, el bienestar y la calidad de vida de la
población en general, y sobre todo de las niñas y mujeres de todas las
edades. Se debe conceder una atención y un reconocimiento particular a
la función y la situación especial de las mujeres que viven en las
zonas rurales y las que trabajan en el sector agrícola, donde el acceso
a la formación, la propiedad de la tierra, los recursos naturales y
productivos, los créditos, los programas de desarrollo y las
cooperativas pueden ayudarlas a participar en mayor medida en el
desarrollo sostenible. Los riesgos ambientales en el hogar y en el lugar
de trabajo pueden tener consecuencias desproporcionadas para la salud de
las mujeres, debido a que su reacción ante los efectos tóxicos de los
productos químicos es diferente. Esos riesgos sobre la salud de las
mujeres son particularmente altos en las zonas urbanas y en areas pobres
y marginales, donde existe una alta concentración de industrias
contaminantes.
248. Mediante la gestión
y el uso de los recursos naturales, las mujeres sostienen a sus familias
y a la comunidades a las que pertenecen. Las mujeres juegan un papel
fundamental en la promoción del desarrollo sostenible en su calidad de
consumidoras y productoras, de responsables y educadoras de sus
familias, en su preocupación por la calidad y el carácter sostenible
de la vida para las generaciones actuales y futuras. Los gobiernos han
manifestado su intención de crear un nuevo paradigma de desarrollo en
el que se integre la preservación del medio ambiente con la justicia y
la igualdad de mujeres y hombres dentro de una misma generación y entre
las distintas generaciones, tal como se afirma en el capítulo 24 de la
Agenda 21.
249. Las mujeres siguen
ausentes, en gran medida, en todos los niveles de decisión y formulación
de políticas sobre los recursos naturales y en la gestión, conservación,
protección y rehabilitación del medio ambiente; su experiencia y
capacidades para una defensa y un desarrollo apropiado de las técnicas
de utilización de los recursos se margina, tanto en las altas
instancias de poder y toma de decisiones como de los puestos directivos
en las instituciones de enseñanza y las agencias de medio ambiente. Son
pocas las mujeres que llegan a ser reconocidas como expertas en la gestión
de recursos naturales con capacidad de decisión en las políticas, por
ejemplo como expertas en planificación de la gestión territorial, como
ingenieras agrónomas, forestales, de las ciencias del mar, o como
abogadas medioambientales. Incluso aquellas que consiguen esa formación
profesional en la gestión de los recursos naturales, siguen
infrarrepresentadas en las instituciones oficiales con capacidad
normativa a nivel nacional, regional e internacional. Por lo general,
las mujeres no participan en pie de igualdad con los hombres en la gestión
de las instituciones financieras y las empresas cuyas decisiones son las
que más afectan a la calidad del medio ambiente. Además, existen
deficiencias institucionales en la coordinación entre las
organizaciones no gubernamentales de mujeres y las instituciones
nacionales que se ocupan de cuestiones medioambientales, a pesar del
crecimiento y la importancia de las organizaciones no gubernamentales de
mujeres que se dedican a esas cuestiones a todos los niveles.
250. Las mujeres han
dirigido o han tomado la iniciativa en la promoción de una ética
medioambiental, que disminuya el uso de recursos, y que reutilice y
recicle dichos recursos para reducir al máximo los desechos y el
consumo excesivo. Las mujeres pueden influir de forma considerable en la
determinación de las decisiones en materia de consumo sostenible. Además,
su contribución a la gestión del medio ambiente, por ejemplo, a través
de campañas de sensibilización básicas y para jóvenes, destinadas a
proteger el medio ambiente, suele tener lugar a nivel local, donde es más
necesaria y decisiva una acción descentralizada sobre estas cuestiones.
Las mujeres, y en particular, las mujeres indígenas, tienen un
conocimiento específico de los vínculos medioambientales y de la gestión
de los ecosistemas frágiles. En muchas comunidades, las mujeres son la
principal fuerza de trabajo en la economía de subsistencia, por
ejemplo, en la recolección de mariscos; así pues, su función es
fundamental para el abastecimiento de alimentos y la nutrición, la
mejora de la economía de subsistencia y del sector no estructurado y en
la protección del medio ambiente. En algunas regiones, las mujeres
suele ser los miembros más estables de la comunidad, ya que los
hombres, a menudo, han de buscar trabajo fuera dejando a las mujeres
como responsables del entorno natural, velando por una distribución
adecuada de los recursos dentro del hogar y la comunidad.
251. Las medidas estratégicas
necesarias para una buena gestión del medio ambiente exigen un método
global, multidisciplinario e intersectorial. La participación y la
dirección de las mujeres son fundamentales en todos los aspectos de
dicho método. En las recientes conferencias mundiales de las Naciones
Unidas sobre el desarrollo, así como las conferencias regionales
preparatorias de la Cuarta Conferencia Mundial sobre las mujeres, se ha
reconocido que las políticas en materia de desarrollo sostenible que no
tengan en cuenta una participación igualitaria de mujeres y hombres no
lograrán sus resultados a largo plazo. Se ha pedido la participación
eficaz de las mujeres en la aportación de conocimientos y de educación
ambiental, a todos los niveles de gestión y toma de decisiones. Las
experiencias y contribuciones de las mujeres para conseguir un
medioambiente sostenible deben ocupar un lugar prioritario en la agenda
política para el siglo XXI. Mientras la contribución de las mujeres a
la gestión del medio ambiente no reciba reconocimiento y apoyo, el
desarrollo sostenible seguirá siendo un objeto difícil de alcanzar.
252. Los gobiernos y
otros agentes, con el fin de modificar el actual contexto de la falta
del reconocimiento y de apoyo debidos a la contribución de las mujeres
en la conservación y gestión de los recursos naturales y la protección
del medio ambiente, deberán propiciar la integración activa y visible
que incorpore la perspectiva de género en todas las políticas y
programas de modo que se realice un análisis de sus posibles efectos
sobre mujeres y hombres, respectivamente, antes de que se tomen
decisiones.
Objetivo estratégico K.
1. Lograr la participación activa de las mujeres a todos los niveles de
toma de decisiones relativas al medio ambiente
Medidas que han de adoptarse
253. Medidas que han de
adoptar los gobiernos, en todos los niveles, incluyendo a las
autoridades municipales, según proceda:
a) Asegurar que las
mujeres, incluyendo las pertenecientes a poblaciones indígenas,
participen a todos los niveles de toma de decisiones relativas al medio
ambiente, en la administración, el diseño, la planificación, la
ejecución y la evaluación de los proyectos relativos al medio
ambiente.
b) Facilitar y fomentar
el acceso de las mujeres a la información y la educación, incluyendo
los ámbitos de la ciencia, la tecnología y la economía, promoviendo
de este modo, sus conocimientos, aptitudes y oportunidades de
participación en las decisiones relativas al medio ambiente.
c) Estimular, de acuerdo
a la legislación nacional y de conformidad con el Convenio sobre
Diversidad Biológica (35), la protección efectiva y el uso de los
conocimientos tradicionales, usos y descubrimientos de las mujeres de
las comunidades indígenas y locales, que incluya todo lo relativo a
medicina tradicional, biodiversidad y tecnologías autóctonas, y
asegurar que se protejan, se mantengan, se fomenten y sean conservados
desde una perspectiva ecológica y sostenible y promover su uso a más
amplio nivel, con el apoyo y la participación de quienes disponen de
esos conocimientos. Se debe además salvaguardar, tal y como se
contempla en la legislación nacional e internacional, los derechos de
propiedad intelectual de dichas mujeres. Se debe trabajar activamente,
cuando proceda, para encontrar medios y medidas que complementen la
protección y el uso efectivo de dichos conocimientos y prácticas autóctonas,
tal y como se prevee en la legislación nacional, y de conformidad con
el Convenio sobre Diversidad Biológica y otras leyes internacionales
pertinentes y alentar a un reparto justo y equitativo de los beneficios
obtenidos por el uso de esos conocimientos, prácticas y
descubrimientos.
d) Adoptar medidas
adecuadas para reducir los riesgos medioambientales conocidos que puedan
afectar a las mujeres tanto en el hogar como en el trabajo y en otros ámbitos,
que incluyan la aplicación adecuada de tecnologías poco contaminantes,
teniendo en cuenta el enfoque preventivo acordado en la Declaración de
Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo.
e) Adoptar medidas para
integrar la perspectiva de género en el diseño y la aplicación, entre
otras cosas, de mecanismos para una gestión de los recursos sostenible
y respetuosa con el medio ambiente, y de técnicas de producción y
desarrollo de infraestructuras en las zonas rurales y urbanas.
f) Adoptar medidas para
el empoderamiento de las mujeres, en tanto que productoras y
consumidoras, a fin de que puedan tomar medidas ambientales eficaces,
junto con los hombres en sus hogares, comunidades y lugares de trabajo.
g) Promover la
participación de las comunidades locales y, en particular de las
mujeres, en la identificación de las necesidades en materia de
servicios públicos, planificación del espacio y diseño y creación de
infraestructura urbanas.
254. Medidas que han de
adoptar los gobiernos y las organizaciones internacionales y las
instituciones del sector privado, según proceda:
a) Tener en cuenta el
impacto de género en las actividades de la Comisión sobre el
Desarrollo Sostenible y otros órganos pertinentes de las Naciones
Unidas y en las actividades de las instituciones financieras
internacionales.
b) Promover la
participación de las mujeres e incluir la perspectiva de género en la
elaboración, la aprobación y la ejecución de proyectos financiados
con cargo al Fondo Mundial para el Medio Ambiente y otras organizaciones
pertinentes de las Naciones Unidas.
c) Alentar el diseño de
proyectos que beneficien a las mujeres en las áreas de interés para el
Fondo Mundial para el Medio Ambiente, así como el diseño de proyectos
administrados por ellas mismas.
d) Establecer estrategias
y mecanismos para aumentar la proporción de mujeres, en particular, en
los niveles básicos, para que participen como directoras,
planificadoras, administradoras, científicas y asesoras técnicas en el
diseño, desarrollo y ejecución de políticas y programas para la gestión
de recursos naturales y la protección y conservación del medio
ambiente y para que se beneficien de esas actividades.
e) Alentar a las instituciones sociales, económicas, políticas y científicas
a que se ocupen del deterioro del medio ambiente y de las repercusiones
que ello tiene sobre las mujeres.
255. Medidas que han de adoptar las organizaciones no gubernamentales y
el sector privado:
a) Asumir la defensa de
las cuestiones relativas a la gestión del medio ambiente y el
aprovechamiento de los recursos naturales que preocupan a las mujeres y
proporcionar información que contribuya a la movilización de recursos
para la protección y conservación del medio ambiente.
b) Facilitar el acceso de
las mujeres trabajadoras de la agricultura, la pesca y el pastoreo a los
conocimientos, las técnicas, los servicios de comercialización y las
tecnologías respetuosas con el medio ambiente a fin de apoyar y
fortalecer su papel decisivo y su experiencia en la gestión de los
recursos y la conservación de la diversidad biológica.
Objetivo estratégico K.
2. Integrar la perspectiva de género y las cuestiones de interés para
las mujeres en las políticas y programas en favor de un desarrollo
sostenible
Medidas que han de adoptarse
256. Medidas que han de adoptar los
gobiernos:
a) Integrar a las
mujeres, incluidas las mujeres indígenas, sus perspectivas y
conocimientos, en condiciones de igualdad con los hombres, en la toma de
decisiones en materia de gestión sostenible de los recursos y en la
formulacion de políticas y programas para un desarrollo sostenible,
particularmente los destinados a atender y prevenir la degradación
ambiental de la tierra.
b) Evaluar las políticas
y programas desde el punto de vista de su repercusión sobre el medio
ambiente y de la igualdad de acceso de las mujeres a dichas políticas y
a los recursos naturales.
c) Asegurar que se
realicen investigaciones adecuadas para evaluar de qué modo y en qué
medida las mujeres son especialmente vulnerables o están
particularmente expuestas a los peligros y al deterioro del medio
ambiente incluyendo, cuando proceda, la realización de investigaciones
y la reunión de datos sobre grupos concretos de mujeres, sobre todo de
aquellas con bajos ingresos, las indígenas y las que pertenecen a
colecticos minoritarios.
d) Integrar los
conocimientos y las prácticas tradicionales de las mujeres rurales en
relación con el uso y la gestión sostenible de los recursos cuando se
elaboren programas de gestión del medio ambiente y de divulgación.
e) Integrar los
resultados de investigaciones con perspectiva de género en todas las
políticas y a todos los niveles, con el fin de crear asentamientos
humanos sostenibles.
f) Promover el
conocimiento y fomentar las investigaciones sobre las actividades de las
mujeres y, en particular de las mujeres rurales e indígenas, en cuanto
a la recolección y producción de alimentos, la conservación del
suelo, el riego y la gestión de cuencas hidrográficas, el saneamiento,
la gestión de los recursos marinos y costeros, el control de las
plagas, la planificación del uso de la tierra, la conservación de los
bosques y los espacios naturales comunitarios, la pesca, la prevención
de los desastres naturales y las fuentes de energía nuevas y
renovables, prestando especial atención a los conocimientos y a las
experiencias de las mujeres indígenas.
g) Elaborar una
estrategia de cambio para eliminar todos los obstáculos que impiden la
participación plena de las mujeres y en igualdad de condiciones con los
hombres en el desarrollo sostenible y en el control y acceso a los
recursos.
h) Fomentar la educación
de las niñas y las mujeres de todas las edades en el area de la
ciencia, la tecnología, la economía y otras disciplinas relacionadas
con el medio ambiente, de manera que puedan tener criterios y opiniones
fundamentadas sobre las prioridades económicas, científicas y
medioambientales locales, para una gestión y uso apropiado de los
recursos y ecosistemas naturales y locales.
i) Elaborar programas que
incorporen a mujeres profesionales y científicas, así como a
trabajadoras técnicas, administrativas y de oficina, en la gestión del
medio ambiente; elaborar programas de formación para niñas y mujeres
en esas areas; aumentar sus oportunidades de contratación y promoción
y poner en práctica medidas especiales para la participación y la
promoción de mujeres expertas en dichas actividades.
j) Identificar y fomentar
tecnologías respetuosas con el medio ambiente diseñadas, elaboradas y
perfeccionadas con la participación de las mujeres, que sean aptas para
el uso tanto de mujeres como de hombres.
k) Apoyar el acceso de
las mujeres en igualdad de condiciones con los hombres a la vivienda, el
agua apta para el consumo y las tecnologías energéticas asequibles y
sostenibles, tales como la energía eólica y solar, la biomasa y otras
fuentes renovables, mediante una identificación plural de las
necesidades, la planificación de la energía y la formulación de políticas
energéticas a escala local y nacional.
l) Lograr que para el año
2000, todas las personas tengan acceso a agua apta para el consumo
humano y que se diseñen y apliquen planes de protección y conservación
ambiental para rehabilitar los sistemas de abastecimiento de agua
contaminados y reconstruir las cuencas hidrográficas dañadas.
257. Medidas que han de
adoptar los organismos internacionales, las organizaciones no
gubernamentales y las instituciones del sector privado:
a) Involucrar a las
mujeres de los medios de comunicación para que tomen conciencia sobre
los temas medioambientales, en particular sobre las repercusiones que
determinados productos, tecnologías e industrias tienen sobre el medio
ambiente y la salud.
b) Fomentar la producción
de productos respetuosos con el medio ambiente, mediante su consumo, y
alentar las inversiones en la producción, en las actividades y tecnologías
respetuosas con el medio ambiente, en los sectores de la agricultura, la
pesca, el comercio y la industria.
c) Apoyar las iniciativas
de las mujeres como consumidoras mediante la promoción de la
comercialización de productos integrales e instalaciones para el
reciclado, la información al consumidor y sobre el etiquetado de
productos, que incluya la identificación de productos químicos tóxicos
y de plaguicidas, con términología y símbolos comprensibles para las
personas que los consumen, independientemente de su edad y grado de
alfabetización.
Objetivo estratégico K.
3. Establecer o fortalecer mecanismos a nivel regional, nacional e
internacional para evaluar los efectos de las políticas de desarrollo y
medio ambiente sobre las mujeres
Medidas que han de adoptarse
258. Medidas que han de
adoptar los gobiernos, las organizaciones regionales e internacionales y
las organizaciones no gubernamentales, según resulte apropiado:
a) Ofrecer asistencia técnica
a las mujeres, en particular en los países en desarrollo, en los
sectores de la agricultura, la pesca, la pequeña empresa, el comercio y
la industria, a fin de fomentar el continuo desarrollo de los recursos
humanos, de las iniciativas empresariales de las mujeres, y la elaboración
de tecnologías respetuosas con el medio ambiente.
b) Elaborar bases de
datos que tengan en cuenta la perspectiva de género, así como sistemas
de información y supervisión, y llevar a cabo investigaciones
participativas y dinámicas, metodologías y análisis de políticas,
con la colaboración de las instituciones académicas y de las mujeres
investigadoras locales, sobre las cuestiones siguientes:
i) Los conocimientos y
la experiencia de las mujeres en la gestión y conservación de los
recursos naturales para su inclusión en las bases de datos y los
sistemas de información para el desarrollo sostenible.
II) Las consecuencias
para las mujeres de la degradación del medio ambiente y de los
recursos naturales derivada, entre otras cosas, de unas pautas de
producción y consumo no sostenibles, la sequía, la mala calidad del
agua, el calentamiento de la atmósfera, la desertización, la elevación
del nivel del mar, los desechos peligrosos, los desastres naturales,
los residuos químicos tóxicos y de los plaguicidas, los residuos
radiactivos, los conflictos armados y sus consecuencias.
III) Análisis de los vínculos
estructurales entre género, medio ambiente y desarrollo, en
determinados sectores tales como la agricultura, la industria, la
pesca, los bosques, la salud ambiental, la diversidad biológica, el
clima, los recursos hidraulicos y las infraestructuras sanitarias.
IV) Medidas encaminadas
a elaborar e incluir análisis ambientales, económicos, culturales,
sociales, desde una perspectiva de género, como paso fundamental para
la preparación y el seguimiento de programas y políticas.
V) Programas
encaminados a crear centros rurales y urbanos de formación,
investigación y recursos que permitan difundir tecnologías
respetuosas con el medio ambiente destinadas a las mujeres.
c) Cumplir plenamente las
obligaciones internacionales pertinentes, inclusive, cuando proceda, la
Convención de Basilea y otros convenios relativos al transporte entre
fronteras de residuos y desechos peligrosos, incluidos los residuos tóxicos,
y el Código de Prácticas de la Agencia Internacional para la Energía
Atómica relativo al transporte de residuos radiactivos; promulgar y
hacer cumplir los reglamentos para una gestión ecológica y racional
respecto de un transporte y almacenamiento seguro y considerar la
posibilidad de tomar medidas que prohiban estas actividades cuando se
realicen en condiciones inadecuadas; velar por el control estricto y la
gestión adecuada de estos desechos peligrosos así como de los residuos
radiactivos en conformidad con las obligaciones regionales e
internacionales, y eliminar la exportación de esos desechos a paises
que, individualmente o en virtud de acuerdos internacionales, prohíban
su importación.
d) Fomentar la coordinación
dentro y entre las instituciones para aplicar la presente Plataforma
para la acción y el capítulo 24 de la Agenda 21, entre otras cosas,
pidiendo a la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible que, a través
del Consejo Económico y Social, solicite información a la Comisión
sobre la Situación de las Mujeres al examinar la aplicación de la
Agenda 21 en lo relativo a las mujeres y el medio ambiente.
|
 |