“ESTRATEGIAS Y ACCIONES PROACTIVAS FRENTE A LOS FUNDAMENTALISMOS
EN LA REGIÓN”
Estrategias
y acciones pro-activas ante los fundamentalismos en la región
Carla
Batista
Sos Corpo
Recife/Brasil
En
el Brasil, no sólo sectores de la iglesia católica, sino también
de las iglesias protestantes y evangélicas siguen implementando
acciones a fin de restringir los derechos de las mujeres. Tanto
unos como los otros siguen manifestándose públicamente en contra
de los derechos sexuales y reproductivos cada vez que se presentan
situaciones concretas de defensa de los mismos. Es importante
señalar, sin embargo, que católicos y protestantes no forman parte
de bloques uniformes. Hay practicantes de esas religiones que
son progresistas y actúan en defensa de esos derechos aunque no
colaboran en dar mayor visibilidad a esa posición. Lo que tiene
hoy una mayor visibilidad ante la opinión pública son las ideas
de los conservadores.
Las
iglesias siguen ampliando cada vez más la explotación de cadenas
de TV y radio, actúan masivamente en la difusión de ideales y
propuestas conservadoras ante la sociedad. Se hace necesario registrar
que tales concesiones son dadas por el poder público. Al mismo
tiempo, esas instituciones religiosas poseen libre acceso a otros
medios de comunicación de propiedad del sector privado.
Las
iglesias invierten en el trabajo de base, incluso con grupos populares
de mujeres. Trabajo que sustituye, muchas veces, políticas que
deberían ser responsabilidad del Estado en el área social. Esas
acciones contribuyen para la legitimidad de las iglesias como
interlocutoras de los más pobres y excluidos, teniendo la moral
católica como referencia.
Los
derechos al aborto y a la libre orientación sexual les cuestan
mucho a las feministas – ya que se refieren a la construcción
de la autonomía de las mujeres – que, además de encontrar las
mayores resistencias, son también el foco de reacción de esas
iglesias. Actualmente se verifica un aumento de denuncias de mujeres
que abortan, producidas por personas de la comunidad vinculadas
a grupos religiosos. El número de mujeres detenidas por la práctica
del aborto era, hasta entonces, muy pequeño en el Brasil. La sociedad
siempre convivió con la práctica del aborto, aunque se la ocultara.
La necesidad de atención médica para el aborto incompleto – que
en muchos casos puede provocar la muerte – generalmente lleva
a algún tipo de penalización, pero hasta hace muy poco tiempo
casi nunca se lo denunciaba. Cuando tal práctica pasa a ser pública,
provoca la ira de los hipócritas, principalmente de aquellos que
defienden la penalización y la criminalización. (No estoy afirmando,
con todo, que esa práctica deba permanecer oculta).
Católicos,
evangélicos y protestantes también amplían sus campos de acción
a partir de la elección de representantes para los legislativos
en todos los niveles: federal, estadual y municipal. Al apagar
las luces del 2003, el movimiento feminista quedó sorprendido
con la posición asumida por una diputada católica del Partido
de los Trabajadores, líder de la comisión de seguridad social
y familia, que presentó un conjunto de proyectos de leyes para
votación, todos ellos dirigidos a frenar la ampliación del aborto
no punible o bien reforzando las restricciones al aborto. Los
proyectos, tras una amplia articulación feminista, fueron suprimidos
de la pauta por medio de negociaciones con la representación política
aliada. Ahora bien, no podrán ser suprimidos indefinidamente y
nuevos proyectos serán presentados. Este debate tendrá que ser
realizado y tendremos que confrontarnos con la polémica y la votación.
Se hace urgente la organización con claras estrategias para no
quedar a merced de sorpresas. Nuestra acción viene sirviendo mucho
más para dar respuestas. Todavía no podemos decir que sea
pro-activa, para anteceder, evitar o actuar de forma más
efectiva.
En
la justicia, como consecuencia de la cruzada religiosa, asistimos
al impedimento jurídico de un aborto solicitado tras un diagnóstico
de anomalía fetal incompatible con la vida. En Rió de Janeiro,
estudiantes de la universidad federal organizan un seminario que
será el hito de creación de un grupo de jóvenes pro-vida. Aún
en Rió de Janeiro, se creó una organización con el objeto de "curar/salvar
a personas de la enfermedad del homosexualismo". Muchos son
los ejemplos que podrían figurar aquí, retratando el avance de
la acción de los fundamentalistas en el Brasil.
Al
mismo tiempo, como la iglesia fue – en el período de la dictadura
militar – un sostén a la acción de la resistencia y de los sectores
de la sociedad que lucharon en favor de la democratización del
país, ella encuentra, en este momento en el que estos sectores
llegan al gobierno, más espacio y legitimidad para su institución
como sujetos políticos. Frei Beto, aunque afirme que su deseo
es ser el Capellán del Alvorada, es asesor directo del Presidente
Lula. Movimientos sociales organizados en una Coordinación de
los Movimientos Sociales (Cut, Marcha Mundial de las Mujeres,
MST, entre otros) reivindican públicamente la participación de
la CNBB – Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil – en
esta coordinación. La CNBB se posicionó contra la decisión del
gobierno brasileño de representar ante la ONU la resolución que
incluye orientación sexual como un componente de los Derechos
Humanos.
En
el campo internacional, el Brasil viene reivindicando y buscando
construir una posición de mayor liderazgo entre los países en
desarrollo. Las cuestiones relacionadas a derechos sexuales y
reproductivos son monedas de cambio también en las negociaciones
económicas, y generalmente son las primeras de las cuales se renuncia
en situaciones de impase y presión en esas negociaciones. El ejemplo
más reciente es el de la resolución mencionada.
Todos
estos hechos y varios otros que podríamos haberlos citados aquí
vienen ocurriendo en los últimos meses y nos llevan a pensar en
una acción más articulada de los sectores fundamentalistas. No
son nuevas las estrategias, pero se amplía la intensidad con la
que éstas vienen siendo implementadas, los espacios ocupados,
los recursos destinados a su mayor efectividad y, principalmente,
la complejidad de la escena política en la que ellas se instauran.
Esta acción encuentra un campo más propicio y apoyo político para
su desarrollo en todo el mundo. Crece también la capacidad de
las jerarquías eclesiásticas de influir sobre las decisiones del
gobierno, los cuales no han demostrado, hasta el momento, ni interés
ni empeño en frenar la expansión de esta influencia, aunque tomen
algunas pocas iniciativas puntuales que están más sintonizadas
con las aspiraciones y acción de movimientos sociales, sobre todo
en lo que se refiere a la ampliación de derechos previsionales
y a la unión civil de personas del mismo sexo. Sabemos también
que se encamina un proyecto para la ampliación extensiva de los
servicios de atención al aborto legal en el Brasil, y la elaboración
de normas técnicas de atención al aborto inseguro. No van a ser
implementados, sin embargo, sin que sufran fuertes resistencias.
El
movimiento feminista viene actuando muy tímidamente para superar
la acción cotidiana en transformaciones culturales, en la defensa
y ampliación de los derechos humanos de las mujeres, y para la
construcción de políticas públicas que concreten esas transformaciones
y derechos. Todavía el accionar feminista está caracterizado por
una forma muy poco estratégica para contraponerse con éxito a
la cruzada fundamentalista. Principalmente la Campaña 28 de Setiembre,
Católicas por el Derecho de Decidir, Red Nacional Feminista de
Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos y Articulación de Mujeres
Brasileñas, vienen tomado algunas iniciativas para provocar el
debate, aunque estas iniciativas todavía son insuficientes.
Desde
2003, la Articulación de Mujeres Brasileñas viene promoviendo
la difusión de la Campaña contra los Fundamentalistas ante los
foros y articulaciones estaduales de mujeres. El lanzamiento de
la revista "bocas no mundo" ("bocas en el
mundo") y la invitación a la realización de actividades locales
produjo efecto en algunas de esas articulaciones, que se vienen
empeñado, pero exigen una mayor continuidad en esa inversión.
En
el Foro Social Brasilero (noviembre de 2003), organizaciones envueltas
en las Campañas contra los Fundamentalismos, Campaña por una Convención
de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos y Campaña
28 de Setiembre realizaron un seminario sobre Estado Laico y Libertades
Democráticas. El seminario fue importante para identificar aliados/as,
para marcar la necesidad de profundizar el debate y también como
posibilidad de coalición entre las campañas en la proposición
conjunta de actividades en esta dirección.
Según
el sociólogo Antonio Flavio Perucci, en referencia al debate sobre
el Estado Laico en el Brasil, en la institución de la república
y del estado secular no se logró una apropiación y un debate público
sobre el significado del Estado Laico. Este debate y esta apropiación,
según el sociólogo, aún faltan realizar. Las voces feministas
son, entre muy pocas, las que hacen referencia públicamente, pero
de forma todavía muy tímida y sin las referencias a que, para
nosotras, deben ser el hito de un Estado laico.
Desde
febrero hasta abril de 2004, varias redes, articulaciones y organizaciones
feministas trabajaron a partir de la coordinación de la Red Nacional
Feminista de Salud y Derechos Reproductivos en la elaboración
de un Plan Estratégico para la Acción Feminista por la Legalización
del Aborto en el Brasil. Ese plan tiene como objetivos organizar
más sólidamente una acción con vistas a:
1.
Desarrollar un debate público sobre la legalización del
aborto en el Brasil;
2.
Apoyar de forma más explícita y decidida los proyectos
de ley que se proponen a ampliar las causales legales para el
aborto en el Brasil;
3.
Contraponerse de forma más organizada y eficaz a los proyectos
de ley contra el aborto;
4.
Ampliar, de forma organizada, el abanico de aliados/as
para legalización del aborto.
Son
iniciativas que nos posicionan de forma proactiva delante de los
problemas que deberán ser enfrentados; son insuficientes todavía,
pero el compromiso político en nuestras organizaciones en el enfrentamiento
a los fundamentalismos está puesto, y también la disponibilidad
de trabajar para garantizar que no haya retrocesos en los derechos
conquistados, y para la ampliación y concreción de esos derechos.
Necesitamos, sin embargo, reconocer que dejamos el espacio abierto
para el avance de fuerzas fundamentalistas, y reconocer que, si
no actuamos de manera más radical y articulada, seguiremos perdiendo
terreno.
Me
gustaría destacar la importancia de promover este debate sobre
la construcción de estrategias para la región. Sabemos que, pese
a las diferencias, estamos enfrentado problemas semejantes en
nuestros países. Actuar de forma más organizada es necesario en
cada uno de ellos, y promover la articulación de todas nos fortalece
y amplía nuestra capacidad para ser más efectivas.
Algunas
propuestas de estrategias para empezar la discusión:
- Inversión
más efectiva para la no apertura de negociación de la PAM (proceso
Beijing + 10):
Hasta
el momento no estamos actuando de manera suficientemente articulada
y efectiva en este sentido. Es necesario ampliar la movilización,
abrir posibilidades a una participación más significativa
y evitar retrocesos alrededor de lo ya conquistado.
-
Estado Laico: instalar el debate con toda la sociedad:
Promover
el debate público sobre Estado Laico involucrando universidades
y otros sectores de la sociedad. Contribuir para que ese tema
sea pautado por los medios y que toda la sociedad pueda
discutirlo, comprender y asimilar los sentidos de la laicidad.
Para ello, es importante crear hechos/eventos políticos que contribuyan
para que el tema esté siempre en evidencia.
Esta
acción puede ser pensada desde la coordinación e integrantes de
la Campaña por una Convención de los Derechos Sexuales y de los
Derechos Reproductivos.
-
Campaña contra los Fundamentalismos:
Debatir
sobre la posibilidad – a pesar de las diferencias culturales y
políticas existentes entre nuestros países – de construir una
propuesta de acción y materiales comunes para la campaña (a ser
elaborados/implementados por la organización creadora de la Campaña);
como propuesta de acción común –por ejemplo: organizar algún tipo
de manifestación pública en vísperas de las elecciones norteamericanas,
que puedan tener visibilidad en los medios.
Implementar
las actividades que realizamos de forma más regular.
Profundizar
el debate acerca de los fundamentalismos. Surgen varios cuestionamientos
sobre la forma cómo estamos utilizando el término para tratar
de prácticas como el autoritarismo, la exclusión, absolutismos,
fascismo, etc. Aún de acuerdo con Pierucci, no deberíamos laicizar
esta palabra. Evaluamos que la campaña tiene fuerte impacto mediático,
pero que también necesitamos ampliar el debate teórico y conceptual
alrededor de ella.
Estamos
trabajando con la definición de fundamentalismos a partir de textos
difundidos por la Campaña impulsada por la Articulación Feminista
Marcosur, de DAWN, de economistas que hablan del pensamiento único
como una forma de fundamentalismo, de fundamentalismo de mercado,
etc. Definiría rápidamente como fundamentalistas posiciones de
intolerancia que buscan la exclusión de la diversidad, que se
creen dueñas de una verdad única y se utilizan incluso formas
violentas para evitar o eliminar manifestaciones contrarias o
diversas. Sabemos que, en el sentido histórico, el fundamentalismo
está basado en un texto sagrado, en referencia al cual no se admiten
lecturas históricas o contextualizadas. Necesitamos, no obstante,
un hito conceptual común.
-
Aborto: acciones más radicales por la legalización:
Invertir
en acciones de mayor impacto y visibilidad en favor de la legalización
del aborto en la región (aquí es importante observar el resultado
del tratamiento del tema en el Congreso en Uruguay, que pueden
significar un avance y una experiencia piloto para abrir posibilidades
en toda Latinoamérica, que necesita ser potenciada en el caso
de que se confirme).
Esta
acción puede ser pensada con la coordinación y puntos centrales
de la Campaña 28 de Setiembre.
-
Ampliación de alianzas:
Identificar
entre las diversas religiones, aliados/as de los sectores progresistas.
Posibilitar la visibilidad de las diferentes posiciones existentes
dentro de las iglesias. Fortalecer alianzas con esos sectores,
invitándolos para debates públicos, reuniones, intercambio entre
religiones diferentes.
Organizar
acciones en conjunto con redes y articulaciones que tienen intereses
afines, y también provocar otras redes y articulaciones que integran
otros movimientos sociales para que defiendan junto a las feministas
y movimiento de mujeres los derechos sexuales y reproductivos.
Promover
actividades educativas, de reflexión y debate, de movilización,
con el movimiento de mujeres, con el objeto de ampliar el número
de aliadas en la lucha contra los fundamentalismos.
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Carla
Batista es educadora del SOS Corpo - Instituto Feminista para
a Democracia; secretaria adjunta de la Articulação de Mulheres
Brasileiras - AMB e integrante de la coordinación de la Articulación
Feminista Marcosur - AFM.