Campaña
CONTRA LOS FUNDAMENTALISMOS, LO FUNDAMENTAL ES LA GENTE

En el marco del VI Foro Social Mundial - II Foro de las Américas, la Campaña contra los fundamentalismos que impulsa la Articulación Feminista Marcosur invitó a la feminista iraquí Yanar Mohammed a participar en la conferencia "De víctimas a resistentes. Tu boca fundamental contra los fundamentalismos".

Yanar preside la Organización por la Libertad de las Mujeres en Iraq (OWFI, en inglés). Es una de las más prominentes activistas de la posguerra, internacionalmente reconocida por su posición contraria a la ocupación norteamericana y sus críticas contra el complot anglo americano de divisiones etno religiosas que podría conducir a una guerra civil em su país. Además, es jefa de edición del diario Al-Mousawat (Igualdad), y lucha activamente por un estado iraqui secular en el que los derechos de las mujeres sean respetados.

A continuación transcribimos la conferencia "De víctimas a resistentes: Tu boca fundamental contra los fundamentalismos", realizada en el Colegio Universitario de Caracas, Venezuela, el 25 de enero de 2006.

Me gusta el eslogan de esta campaña porque mi boca es "fundamental contra los fundamentalismos". Descubrimos que en Iraq, el único apoyo para las mujeres son nuestras bocas, entonces ¿cómo sacamos de ello el máximo provecho?: vamos a los medios, a la televisión y hablamos en lugares donde millones de personas nos escuchan y expresamos que no somos un tema de negociación: nuestros derechos a la vida y a la libertad son fundamentales. Tratan de mantenernos silenciadas pero cuanto más elevemos nuestras voces, tendremos más argumentos y seremos luchadoras más fuertes.

Todo el mundo piensa que en Iraq las mujeres hemos sido sometidas toda nuestra vida, que hemos estado cubiertas toda nuestra vida, que vestimos de negro, que somos transparentes y que la sociedad sólo está llena de hombres líderes, pero aquí estamos, para decir que esta no es una historia verdadera. La nuestra es una historia diferente.
En el año 2003, alrededor de agosto, hubo una de las manifestaciones en las cuales por primera vez las mujeres en Bagdad portaron eslóganes, fueron alrededor de una plaza pero no sabían qué hacer, se miraban entre ellas.Yo estaba allí, eso fue buena suerte. Les dije "¿dónde está vuestro micrófono? Dénmelo". Sostuve el micrófono y dije "¡Sí a las mujeres, sí a la igualdad!", y aumenté el volumen de mi voz y las mujeres comenzaron a mirarme y a repetir mis palabras. Les dije que hablaran más fuerte y en media hora hubo potentes voces alrededor de la plaza, y la voz feminista per se nació en Bagdad, con una visión nuestra, que no viene de la ocupación estadounidense y con la que no permitiremos que los fundamentalistas se impongan.

Lo llamaría una segunda oleada feminista en Iraq, porque habíamos tenido una primer oleada feminista a fines de los 50 que había mejorado nuestra situación, nos dio algunos derechos y nos permitió realizar algunas correcciones a las leyes vigentes. Yo aún no había nacido pero cuando hablo de ello lo hago en nombre de la eterna mujer que lucha por sus derechos. Y no vino de la nada, hubo un movimiento progresivo, principalmente del socialismo que fue el que impulsó estos cambios. A pesar de que suene como una historia emotiva y heroica, sabemos que tenemos que estar muy bien equipadas con herramientas políticas antes de entrar en la lucha feminista. Cuando digo herramientas políticas me refiero a las dinámicas políticas del país, de la región y, aunque nos sorprenda, a nivel global. Tenemos que entender qué está pasando a nivel global antes de que podamos preservar nuestros derechos más básicos tales como nuestra apariencia, lo que comemos, lo que bebemos, cómo hablamos. Sorprende que los poderes globales interfieran con todo ello. Y la ocupación está allí principalmente para dominarnos. Entonces tenemos que saber más de política antes de incursionar en la lucha feminista.

Iraq está muy lejos. Si miran el reloj hay una diferencia de siete horas con respecto a aquí, por lo tanto los tiempos y la atmósfera política son muy diferentes, pero intentaré resumir las cuestiones básicas para nosotras, como iraquíes y como mujeres.
A mitad del siglo XX, en los años 40 y 50, el movimiento progresista en Iraq era muy fuerte porque estamos en el corazón de un continente donde el comunismo tuvo su experiencia y el partido comunista iraquí era muy fuerte. Hubo algunos grupos de mujeres con afiliación comunista y socialista que impulsaron cambios para las mujeres en la escena iraquí. Y el número de miembras de esos movimientos era de alrededor de 45 mil, un gran número para un país en el que la CNN muestra a todas las mujeres cubiertas. Pero el problema es que los comunistas nunca alcanzaron el poder, pero sí lo hicieron los nacionalistas árabes que eran parcialmente socialistas. La parte socialista que tuvimos me permitió tener una educación gratuita, pude trabajar inmediatamente como la mayoría de las mujeres iraquíes -en los 70 y los 80 el 40% de la fuerza laboral eran mujeres-. Por lo tanto hace 30 años las mujeres tenían independencia económica, y esto se reflejaba en nuestros derechos, en nuestras luchas, en nuestras apariciones y movilizaciones en las calles. Las mujeres tenían mucha más voz en la toma de decisiones sobre sus propias vidas. Eso fue lo que vivimos como mujeres jóvenes en Iraq.

Pero el problema con los grupos nacionalistas árabes, como el grupo de Saddam Hussein, es que miran a las mujeres como las reproductoras de la nación: las que crían a l@s niñ@s, las que ocupan roles secundarios en la sociedad y las que apoyan a los hombres en los roles de liderazgo. Por lo tanto nunca fueron verdaderas líderes entre los nacionalistas árabes. Los nacionalistas, en nuestra parte del mundo, tienen un pensamiento tribal en el que el honor de la tribu reside en la mujer y si ellas actúan en contra de la voluntad de los hombres, su seguridad no puede garantizarse. Es por ello que en Iraq tenemos una práctica espantosa llamada "honour killing": si una mujer actúa en contra del honor de su familia o de su tribu, puede ser asesinada muy fácilmente.

El segundo mal que tenemos en nuestra región es el reciente ataque por parte de la religión a todos nuestros logros modernos. Nos sorprendió el hecho de que, debido a que el proyecto del nacionalismo árabe falló en nuestra región, debido a los muchos errores de Saddam Hussein, nuestro país se volvió atractivo para grupos islamistas y fundamentalistas y, cuando llegaron, los primeros logros que se perdieron fueron sobre las libertades de las mujeres.
Hemos notado que la lucha feminista no es sólo personal sino que es una lucha muy política. Cuando los partidos políticos atacan un país epecialmente en el Medio Oriente, la primer arena de lucha es en los derechos de las mujeres. Los extremistas no vienen de lejos; tenemos un país vecino que es hoy el imperio de la religión y del fundamentalismo: la República Islámica de Irán. Y al otro lado está Arabia Saudita donde, si lo comparamos con el cristianismo, está la rama más "catolisista" del islam. El fundamentalismo adquiere allí sus formas más horribles porque ha sido institucionalizado desde hace tiempo. Tan sólo imaginen un país en cuyos espacios públicos los criminales son decapitados, a los ladrones aún se les cortan las manos y es un mundo sumamente inhumano que no importa a los Estados Unidos. ¿Por qué? Porque son sus aliados.

Nuestro principal problema en Iraq -por supuesto lo han visto en CNN en estos tres años- son las más de mil mujeres secuestradas, traficadas, asesinadas y vendidas en el mercado sexual, tanto dentro como fuera del país. En los dos últimos años no ha habido control en las fronteras por tanto las mujeres han sido raptadas por pandillas muy bien organizadas y vendidas al mercado sexual en los países vecinos, y nada de esto se menciona en el mundo. ¿Qué pasó con estas mujeres iraquíes? ¡queremos saber que les pasó! Y lo reclamamos en todos lados pero aún no obtenemos respuestas.

Pero el mayor problema es que cuando los norteamericanos ocuparon Iraq en el nombre de la democracia, dieron la mitad del gobierno a los partidos fundamentalistas que no aprobarían nuestra aparición pública ni un estilo moderno de vida, ni nuestra libre expresión, ni la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
En cuanto a la democracia que los Estados Unidos quieren ver en Iraq, la explicación que dan es que nuestra cultura ha retocedido y que los iraquíes quieren ver a sus mujeres adentro de sus casas, pero eso es una gran mentira. En los 50 y los 60, los 70, los 80 y parte de los 90, las iraquíes eran las mujeres más educadas de la región, eran económicamente independientes, vivían según modelos modernos de vida, y esa mentira que los Estados Unidos de América intentan imponer en todo el mundo no puede realmente sostenerse. ¡Estamos aquí para decir que están mintiendo!
Los norteamericanos han aplicado una fórmula política para Iraq que en apariencia se ve democrática. Hablan de federalismo y dan una parte del país a cada etnia, religión o secta, y hablan de la libertad de las mujeres, pero cuando vemos la realidad es completamente diferente. Le han dado a cada etnia una parte del país y algunos privilegios, por lo que en esa parte del país predominará una etnia y las demás serán inferiores, lo cual significa que eventualmente están creando dinámicas que conducirán a una guerra civil y ya hemos empezado a ser testigo de ello en varias regiones del Iraq. En la Constitución aprobada en este último año, se establece que todas las leyes están absolutamente basadas en la Sharia islámico, lo cual significa que cada hombre puede casarse con cuatro mujeres. Estamos hablando de una relación de igualdad de 4 a 1. ¿Es eso igualdad? No lo creo. Esto en cuanto al matrimonio, pero en la economía, cuando un padre muere y deja su herencia ésta se reparte el doble para el varón que para la mujer. Y así es en todos los temas sociales que conciernen a la vida de las mujeres.

Bajo la Sharia islámico las mujeres nunca pueden ser iguales que los hombres. Entonces nos preguntamos ¿por qué no proteger las prácticas religiosas de los ciudadanos pero a la vez mantener una Constitución laica, donde todas las personas sean iguales, no importa su género, religión u otro? Por lo tanto, con esta ocupación hemos presenciado cómo los norteamericanos y sus aliados han puesto una enorme cruz sobre nuestras luchas feministas en Iraq. Todas los avances que habíamos logrado en las leyes, fueron cancelados: nuestro estilo de vida moderno, nuestra educación, nuestra libertad de expresión, ya no es aceptada. Nos encontramos en un punto tan oscuro de la historia, en el que nuestras luchas deben ser muy fuertes para lograr algo. Lo que pensamos como feministas laicas -y habitualmente uso la palabra laica porque en algunas partes del mundo uso también la palabra socialismo y la gente me mira con ojos grandes, aunque en América del Sur siento que me miran con simpatía- Como feministas socialistas aún pensamos que otro mundo es posible en Iraq, y si podemos hacerlo en Iraq se extenderá a todo el Medio Oriente y se convertirá en un poder consolidado contra el régimen imperialista de los EE.UU. A veces me dicen que me miran sorprendidos porque he vivido ocho años en Canadá. He notado que donde digo la palabra socialismo me dicen "stalinista", y yo les digo "hay otras versiones de socialismo basadas en humanismo, en igualdad, en la fortaleza de las mujeres, en justicia social" y ellos dicen "no, ¡totalitaria!".

Déjenme compartir esta historia con ustedes: en Iraq a fines de los 50, el partido comunista iraquí tenía medio millón de trabajadores muy bien organizados. Y si ellos daban la orden, podían paralizar las calles de Bagdad. Pudieron haber llegado al poder, pero desafortunadamente no lo hicieron. La gente perdió enormemente porque los líderes políticos no lo lograron. Y aún lo sufrimos hasta el día de hoy, cuando los fundamentalistas dominan, y en nuestras calles hay 145 mil miembros de las tropas norteamericanas que practican asesinatos masivos en nuestras ciudades. Y no diría que estamos desamparados. Nos estamos organizando, pero nos lleva mucho tiempo y necesitamos muchísimo apoyo de una tercera alternativa como la que veo en este Foro Social Mundial. Y vuelvo al slogan de esta campaña: tu boca fundamental.
Las fuerzas de la ocupación estadounidenses controlan todos los medios de comunicación dentro y fuera de Iraq. Los partidos reaccionarios poseen las milicias, tienen todos los recursos del país, ¿a dónde va el dinero del petróleo? Los norteamericanos repartieron muy equitativamente entre los partidos reaccionarios, nacionalistas e islamistas, pero los laicos no obtuvieron nada.
Debemos organizarnos de manera de estar actualizados con respecto a los instrumentos de organización del tercer milenio, avanzados tecnológicamente. Si tenemos la capacidad de organizar a la gente tenemos la chance de constituir una voz de libertad, de laicidad, con una visión igualitaria que predomine en Iraq, y es por eso que hoy nuestra Organización por la Libertad de las Mujeres en Iraq tiene un proyecto para instrumentar una TV satelital que transmita en el país y en el Medio Oriente, que sea un oasis de libertad empezando en nuestra región. Nuestra nueva estación de televisión se llama Amwaj, que en árabe significa "olas". La idea es crear una nueva ola de feminismo progresista y laico para comenzar una nueva era en el Medio Oriente y liberar a las mujeres. Si las olas son suficientemente fuertes podrán cubrir a Aljazeera, que es la isla.

Me gustaría mostrarles algunas imágenes sobre nuestras movilizaciones en los últimos años, porque este movimiento tiene rostros, masas de gente en la calle. La CNN sólo les muestra mujeres cubiertas y los hombres con sus atuendos tribales y los mullahs islámicos (clérigos) y ese no es el Iraq que queremos.

En los últimos 3 años hemos fundado y establecido nuestra Organización por la Liberación de las Mujeres en Iraq. Comenzó con tres mujeres pero hoy somos más de 5000, y también aceptamos la integración de hombres, fuertes activistas en pos de nuestros reclamos. Principalmente nuestra tarea es organizar a las mujeres, revolucionarlas, y elaborar proyectos que las fortalezcan. Por ejemplo, establecimos dos refugios para las mujeres en Iraq, para protegerlas de las malas prácticas tales como los asesinatos por honor.

También tenemos nuestro propio diario, Al Mousawat, que significa igualdad. Ya hemos publicado nueve ediciones. Comenzamos en 2003 con humildes esfuerzos. Había un banco que se había incendiado, estaba negro y entramos con pintura blanca, lo pintamos. Era un banco pero pensamos que era mejor utilizarlo para una organización de mujeres. ¡Desafortundamente no había dinero adentro! Escribimos las siglas de nuestra organización a mano y comenzamos a invitar a las mujeres a acercarse y conversar con nosotras, y si tenían algún problema intentábamos ayudarlas. Mucha gente nos visitó: una mujer laica que quería un espacio para escribir libremente en nuestro diario; una periodista y futura Doctora en Filosofía; una mujer que era víctima potencial de una matanza por honor a la que adoptamos como nuestra protegida y que luego se convirtió en una activista, liderando nuestras manifestaciones; un hombre jefe de una tribu que quería que las muejres de su tribu fueran modernas e incluso me pidió un manual donde pudiera leer cómo lograrlo. También nos visitó una mujer que buscaba trabajo, ya que de repente, con la ocupación norteamericana, todo el sector público decayó. Intenten imaginar cientos de miles de mujeres que perdieron sus trabajos y que quedaron sin fuentes de ingreso. Durante la guerra entre Iraq e Irán y las otras guerras con los norteamericanos, supimos que muchos de los hogares eran liderados por mujeres, por lo que si las mujeres perdían sus empleos la familia sufría hambre y no había modo de vivir. Muchas de las mujeres que se acercaron a nosotras estaban buscando trabajo, querían que las ayudáramos. Visitamos muchas regiones y hablamos con muchas mujeres que querían trabajar por su libertad. Integramos un equipo que les dio ayuda humanitaria en varias partes de Iraq, muchos de ellos despalzad@s intern@s desemplead@s de las áreas más devastadas. También fuimos a los lugares de trabajo, hablamos con miles de mujeres y comenzamos a introducir la idea de igualdad de género. A pesar de tener una rica herencia de las luchas feministas del pasado, bajo Saddam Hussein durante los últimos 15 años sufrimos muchas privaciones y aislamiento del mundo exterior, y especialmente las sanciones económicas generaron mucha ignorancia. La mayoría de las mujeres no tenían idea sobre lo que hablábamos.

Algunas personas dicen que las mujeres rara vez manifestamos en Iraq, pero es una gran mentira, porque estuvimos en las manifestaciones de los trabajadores desempleados. Los grupos de mujeres negociaron con las autoridades para que dieran beneficios laborales o nuevos puestos de trabajo. Estuvimos en la primera línea de la marcha de los trabajadores, frente al Palacio Presidencial -que se convirtió en Embajada Estadounidense y Británica- demostrando a las mujeres cómo llevar adelante nuestras luchas políticas. Fuimos 15 valientes muejers que nos animamos a ir a la marcha y en la línea de frente levantamos nuestras manos para mostrarles a las autoridades norteamericanas que no teníamos armas y ellos se acercaron con puntiagudos rifles.

En agosto hicimos la primera manifestación en reclamo de los derechos de las mujeres. Escribí una carta abierta a Paul Bremen, que en aquel momento era el administrador norteamericano dentro de Iraq, y le dije "usted es responsable por la seguridad de las mujeres, sus calles no son seguras. Usted es responsable porque los fundamentalistas hallan llegado al poder y usted es el responsable de darnos seguridad. Demandamos una respuesta inmediata, porque bajo la Convención de Ginebra nadie más es respnsable, sólo ustedes que están ocupando". Hasta hoy no me ha respondido.

Rara vez se encuentra en todo el mundo árabe un diario que diga "no al velo". Para nosotras el velo no es una libertad de elección; es parte de un paquete que empieza suponiéndote cerca de Dios y acaba en subordinación e inferioridad de las mujeres. Escribimos claramente en nuestro diario: "No al velo obligatorio; sí a un gobierno laico", y otros Eslóganes que nunca exisiteron en los diarios árabes. Por primera vez apareció en Iraq luego de la guerra. Utilizamos mucho los medios de comunicación. Yo misma y otras mujeres aparecemos en la televisión casi dos o tres veces por semana en los canales locales, en debates políticos a veces con clérigos, a veces con representantes de los Estados Unidos, y los debates se ponen tan candentes que después de un tiempo nos damos cuenta que no somos sólo un movimiento de mujeres sino un símbolo de la alternativa laica para Iraq que todos estábamos buscando.

El día Internacional de las Mujeres, en una de nuestras manifestaciones, cuando las fuerzas de seguridad aún no estaban fuertemente instaladas, pudimos reunir a más de mil mujeres en la plaza principal de Bagdad portando eslóganes por una Constitución laica, un gobienro laico e igualitario. Pero en ese momento, la CNN mostraba al Consejo de Gobierno iraquí y a mujeres cubiertas; no nos querían mostrar a nosotras.
Desafortundamente, tenemos enemigos en Iraq. He recibido dos emails amenazandome de muerte por enseñar a las mujeres ideas perversas de libertad. Estaban escritos con pasajes de nuestro libro sagrado, el Corán. En nuestra región del mundo la religión no es sólo una tendencia, no sólo un edificio al que se asiste o una faceta social: la religión se ha vuelto política y militar, se ha institucionalizado y los norteamericanos prácticamente le han dado el gobierno a los grupos religiosos.
En una entrevista para una revista francesa me preguntaron sobre mis sentimientos con respecto al uso del velo y si podía expresarlo en una fotografía. Yo les dije que si querían ponerlo en una foto, y si eran lo suficientemente valientes para publicarlo, sería así: mi imagen quemando el velo. Y fui una de las 10 mujeres activistas del año, y me veo bonita en la foto. (aplausos del público).

Finalizo esta charla contándoles que en muchas partes del mundo debo disculparme por estar aparentemente hablando contra la religión, por expresarme en contra del velo; esto no sucede aquí en esta parte del mundo donde nuestras luchas son muy bien comprendidas porque compartimos las luchas contra el fundamentalismo. Agradezco a las amigas que me han invitado a venir aquí, que hacen que nuestros reclamos se amplíen como un eco, y eso me reconforta. Ayer en la marcha inaugural del Foro aprendí algo que veré cómo traducirlo en árabe para utilizarlo en Iraq: ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta que camina, la lucha femnista por América Latina!