VOCES DE MUJERES
testimonios

 

“Es voluntad de Dios“

Suzanne Pharr                                                                  
 Activista norteamericana contra la violencia hacia las mujeres. Fundadora del Proyecto de Mujeres en Arkansas. Directora del Centro Highlander en New Market/Tennessee. Autora de «Homofobia: una arma del Sexismo» y «En el tiempo del Derecho: Reflexiones de Liberación».

 

 

 

 

Durante más de 25 años participé del movimiento para poner fin a la violencia contra las mujeres y los/las niños/as. Y a pesar de todos nuestros esfuerzos -desarrollando varios miles de programas anti-violencia, dando cientos de conferencias, creando líneas directas para recibir ayuda,  dirigiendo incontables campañas en los medios, trabajando con cuanto grupo quisiera abrirnos las puertas y gastando millones de dólares, todavía cada día miles de mujeres y niñas sufren violaciones, golpes e incestos en los Estados Unidos.  

Debemos preguntarnos ¿Cómo puede ser tan despiadada esta violencia en un país que se presenta a sí mismo como la mayor democracia del mundo?  

Una respuesta es la presencia del fundamentalismo religioso que ha sido, en los Estados Unidos, una de las mayores fuerzas  contra la liberación e independencia de las mujeres. Y más, creo que es la que autoriza  esta actitud.

Los fundamentalistas religiosos son cristianos, judíos, musulmanes, etcétera, existen en muchos países y comparten algunas cosas, por ejemplo:  

¨   Creen en la interpretación literal de sus textos sagrados.  

¨   Creen que su   agenda es   la voluntad de Dios.  

¨   Se oponen a la modernidad; pueden ser caracterizados como gente que mira el mundo a través de un espejo retrovisor en el que el pasado es superior al presente.  

¨   Por lo general son intolerantes hacia otras creencias religiosas.  

¨   Consideran la subordinación de las mujeres como algo central para mantener sus creencias; es orden de Dios que las mujeres se sometan a la voluntad de los hombres.

Esta última creencia, compartida por los fundamen-talistas y por muchos otros grupos similares, es la base del patriarcado y el origen  de la violencia hacia las mujeres. Hay  asimismo una relación centralizada del poder que lleva a otras formas de dominio, como por ejemplo, la creencia de que  detentan el poder de Dios para dominar y controlar a los demás. Esta creencia  ha impuesto la violencia que ha llevado a la justificación de la esclavitud,  de la dominación económica y del dominio de los Estados Unidos sobre otros países.  

FUNDAMENTALISMO CRISTIANO
EN LOS ESTADOS UNIDOS

En las primeras décadas del siglo XX los fundamen-talistas cristianos  asimilaron familia y salvación y lo hicieron  a un nivel personal más que político. Luego, tal vez en respuesta a los movimientos de liberación en marcha, el Movimiento Cristiano Renacido creció en los años 70 y se politizó. Se convirtió en el sector más grande de la Cristiandad. Y se desarrolló en el interior de un enorme bloque de votantes organizado  a través de las iglesias en las que se suministraba a la gente folletos para guiarlos hacia las urnas y en donde recibían  educación militante. El objetivo era que las personas elegidas siguieran la voluntad conservadora de Dios.  

Empezando con la elección de Jimmy Carter, un “born-again christian”, cada presidente de los Estados Unidos ha reconocido el poder políticamente organizado de los fundamentalistas.  Con la elección de George W Bush todas  las orientaciones de la derecha norte-americana, incluyendo los fundamentalistas, fueron reunidas e institucionalizadas en su administración. Luego  vino el 11 de setiembre que terminó en  la fusión política de democracia/patriotismo/capitalismo/fundamentalismo religioso en una sola entidad llamada “Esta Nación Cristiana”.

No es por casualidad que Bush representa la así llamada guerra contra el terrorismo como la  “guerra contra el demonio”. Él es el ordenado/por/Dios/portavoz de la derecha.  

EL IMPACTO DEL FUNDAMENTALISMO RELIGIOSO  
SOBRE LAS MUJERES
 

¨   Hubo un ataque directo a los derechos reproduc-tivos, incluyendo la supresión  de la financiación a las clínicas  de salud de las mujeres en todo el mundo. Hubo bombas, amenazas de ántrax, asesinato de médicos que practicaban abortos.  

¨   Si hicieron grandes  esfuerzos para eliminar la educación sexual, la disponibilidad de información sobre anticoncepción, aborto, homosexualidad, HIV/SIDA; la abstinencia fue la respuesta a la prevención del embarazo adolescente; no existe distribución de condones. 

¨   Las mujeres y los/las niños/as que son los principales receptores de los servicios sociales, se han visto perjudicados porque los impuestos que iban a  los servicios sociales fueron recortados drásticamente y la asistencia social eliminada completamente.  

¨   Las académicas  fundamentalistas organizaron  ataques para desacreditar a las feministas, nuestros análisis y nuestras  investigaciones.  

¨   En un esfuerzo sostenido por mantener inamovibles los roles de género, durante  dos décadas se  repitieron  ataques contra la comunidad lésbica/gay/bi/transexual, demonizando  y criminalizando a aquellos que emprenden relaciones sexuales otras que las del matrimonio heterosexual.  

Los fundamentalistas consideran que  si somos dueños/as y controlamos nuestros propios cuerpos, nuestra sexualidad y nuestras relaciones familiares,  la jerarquía patriarcal se derrumbará en pedazos y con ella se debilitarán otras formas de dominio.

¿CÓMO PODEMOS REALIZAR CAMBIOS?  

Así como los fundamentalistas entienden que las mujeres son indispensables al patriarcado y sus jerarquías para mantener el orden y el dominio, nosotras debemos entender  que las mujeres somos  indispensables para la liberación de todos.  El paradigma de la dominación está en el corazón de todo a lo que nos oponemos en nuestros esfuerzos políticos y frente a eso la liberación y la equidad están en el corazón del mundo que queremos crear.  

Los derechos humanos, basados en la equidad y la justicia económica nos aportan la estructura básica del mundo que queremos crear. Queremos la más amplia definición de derechos humanos:  la que incluya el derecho a la comida, la vestimenta, el techo, (a menudo dados como caridad), pero queremos  educación, empleo seguro con un salario digno, un medio ambiente sano, seguridad y atención de salud para todos. Esta  definición ampliada de los derechos humanos es un principio feminista esencial.  

Debemos abrazar este principio en nuestra búsqueda de nuevas sociedades democráticas en las que haya equidad y justicia para todos y todas. Levantamos nuestra voz contra los fundamentalismos, levantamos nuestra  voz por equidad y justicia.