VOCES DE MUJERES
testimonios

 

La tragedia olvidada

Mariam Rawi                                      
Activista afgana, integrante del Comité Cultural de RAWA. Da clases en escuelas dentro de los campos de refugiados. Diseña y publica una revista periódica “Mensaje de una mujer”. Ha recolectado testimonios de mujeres para incluir en sus publicaciones y denunciar su situación.  

 

 

 

 


Gracias en nombre de RAWA (Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán) y  en el  de todas las mujeres afganas. El título de este panel es  Mujeres en los Fundamentalismos, y realmente, uno de los ejemplos mejores es el de Afganistán donde en los últimos diez años hemos vivido bajo un régimen fundamentalista. La última tragedia empezó en 1977, cuando los rusos ocuparon el país, luego vinieron los diez años de lucha  cuando la mayoría de los pueblos fueron destruidos, más de tres millones de gente se alojó en campos de refugiados en los países vecinos,  murió mucha gente, y  quedaron viudas y huérfanos y mutilados vagando por el país.  

Entre tanto hubo muchos países que intervinieron en el nuestro y que usaron a los grupos fundamentalistas contra Rusia. Los llamamos  fundamentalistas porque son  la gente más ignorante, más atrasada y también la más odiada. Desde su base en Pakistán obtuvieron un enorme apoyo económico, político y militar, principalmente de los Estados Unidos, del  gobierno francés, de otros países occidentales y también de Pakistán,  de Irán, de Arabia Saudita y otros, porque, como ustedes saben Afganistán tiene una posición clave y todos esos países tienen sus propios intereses políticos y económicos en esta  región y quieren tener fuerza para apoyarse ...y los fundamentalistas eran los mejores para eso y estaban prontos...  

Después  de la retirada de las tropas  rusas en 1992, tomaron oficialmente el poder, entraron en Kabul y empezó uno de los períodos más oscuros de nuestra historia. No se puede  encontrar otro ejemplo similar en ninguna parte del mundo, crímenes y atrocidades contra nuestra gente, hombres, pero principalmente mujeres. Siempre que los fundamentalistas llegaron al poder, en particular los fundamentalistas islámicos las primeras víctimas fueron las mujeres, y esto lo experimentamos en Afganistán. Por añadidura comen-zaron a pelearse también entre ellos, porque las diferentes facciones querían tener más poder y más territorios controlados.  

Apenas en cuatro años, la capital Kabul fue destruida en su mayor parte, 50.000 personas asesinadas y junto a esto, se cometieron  crímenes inhumanos como violación de mujeres, saqueo de casas, de oficinas del gobierno y de asociaciones, de colegios y hasta de hospitales, todo lo que podían robar y secuestrar se lo llevaban y arrestaban a los hombres para mandarlos al frente a pelear contra las facciones enemigas. Esas cosas fueron la rutina diaria de todos los grupos fundamentalistas.  

En  1996 cuando los grupos islámicos fundamentalistas ganaron, uno de ellos el Talibán, una cara nueva, un nombre nuevo, tomó el poder. No debemos olvidarnos que al principio, los Talibanes fueron bienvenidos en Afganistán porque la gente había sufrido mucho y estaba contenta de tener un poco de seguridad en el país.  

Lamentablemente, en pocos días se dieron cuenta de la realidad de los Talibanes y hoy ....creo que no es necesario mencionar la destrucción que produjeron y que sigue en alguna medida de la misma manera. A las mujeres no se les permitió ir a la escuela, ni trabajar, debieron cubrirse totalmente con la burka;  el estadio de deportes fue transformado  en un lugar donde se realizaban diferentes castigos, ejecuciones, manos cortadas, latigazos, golpes. Todos los días se podía ver en la calle mujeres golpeadas por no usar la burka y algunos hombres por no tener barba, otra cruel ley islámica. Hombres y mujeres fueron privados de los más elementales derechos.  

Nosotras no peleamos por iguales derechos para hombres y mujeres, peleamos para  que las mujeres sean reconocidas como seres humanos en Afganistán y para poner fin al régimen de los fundamentalistas.

Después del 11 de setiembre, la mayoría de los países occidentales se dió cuenta del peligro de los grupos fundamentalistas y de que fundamentalismo y terrorismo estaban unidos y son parte el uno del otro y desgraciadamente empezaron a bombardear Afganistán para derribar a los Talibán. Lo doloroso de todo esto es que esos países bombardearon en nombre de la  defensa de los derechos de las mujeres y de los derechos humanos en Afganistán pero desgracia-damente, al mismo tiempo estaban apoyando de nuevo a la Alianza del Norte, grupo que volvió, una vez más, al poder.  

Creemos que hay alguna diferencia pero no debemos olvidar que fue la Alianza del Norte quien recibió a Osama en Afganistán. Si Osama y los Talibán son responsables por la sangre de 5.000 americanos, los líderes criminales de la Alianza son responsables de los 50.000 muertos en cuatro años y sólo en Kabul. Si los Talibán destruyeron las estatuas de Buda que eran parte de nuestra historia, la fuerza de la  Alianza del Norte destruyó y saqueó el Museo de Kabul además de otros lugares históricos. Si los Talibán clausuraron las puertas de las escuelas, los grupos de Alianza llamaron a las escuelas de niñas “las puertas del infierno”. La única diferencia es que los Talibán lo hacían invocando leyes del gobierno y la alianza del Norte lo hacía en la práctica.  

Y ahora de nuevo nuestro país está enfrentando está esta misma situación, luego que  tomaron el poder en Kabul y vencieron a los Talibán, empezaron las luchas internas entre las diferentes facciones ...y esto, lamentablemente, es lucha entre grupos étnicos.  

Los grupos fundamentalistas están usando a la religión y a los grupos étnicos como arma contra los hombres y mujeres de Afganistán. Y esto es muy doloroso para nosotros los afganos, porque es la tragedia olvidada más grande del mundo. Ahora, después del 11 de setiembre la gente empezó a hablar de Afganistán y mucha gente cree que   hubo grandes cambios  y que hay paz y libertad. Pero, de acuerdo a nuestra experiencia, de acuerdo a nuestros conocimientos y de acuerdo a las condiciones en que estamos viviendo, sabemos que los grupos fundamentalistas siguen existiendo.  Tal vez ya no sea importante si una mujer se cubre entera o no, si usa burka o no, la importancia ahora es solucionar los problemas básicos, sociales, económicos y políticos que existen porque los grupos fundamentalistas siguen de la misma manera.  

Lamentablemente cualquier financiación  que el nuevo gobierno consiga  de diferentes fuentes, nunca llegará a la gente. Fue el financiamiento de  todos esos diferentes países  lo que los hizo poderosos, lo que los hizo ser los gobernantes de Afganistán, y ser líderes importantes. Una vez más quisiéramos pedirles a los gobiernos no financiar ni dar apoyo a esos grupos fundamentalistas.  

Si realmente quieren ayudar al pueblo afgano, no deben ayudar a nuestros enemigos.