| 6º
Foro Social Mundial |
Caracas
2006
|
MIRADAS
Y REFLEXIONES
Bases para la construcción de una Agenda postneoliberal
COLABORADORES
REALIZACIÓN
Planeta Porto Alegre
MIRADAS
Y REFLEXIONES
Bases para la construcción de una Agenda postneoliberal
AGENDA POSTNEOLIBERAL 2003-2005
LA SUPERACIÓN DEL CAPITALISMO ES POSIBLE; POR ESO, ESTAMOS
DISPUESTOS(AS) A INVENTAR UNA NUEVA MANERA DE HACERLO
UNA PUBLICACIÓN IBASE
Rio de Janeiro, enero 2006
PROYECTO
AGENDA POSTNEOLIBERAL 2003-2006
REALIZACIÓN
Instituto Brasileño de Análisis Sociales y
Económicos (Ibase)
COORDINACIÓN INSTITUCIONAL
Cândido Grzybowski ( Ibase)
Gert Peuckert ( Fundación Rosa Luxemburgo)
COORDINACIÓN EJECUTIVA
Antonio Martins
Moema Miranda
FACILITADORES(AS)
Guacira de Oliveira
Ivo Lesbaupin
Nelson Delgado
EQUIPO DE INVESTIGACIÓN
Maurício Santoro
Patrícia Rangel (estagiária)
COLABORADORES
ActionAid Brasil
Articulación Feminista Marcosur
Attac Brasil
Planeta Porto Alegre
Fundación Rosa Luxemburgo
SOLICITACIÓN DE EJEMPLARES AL IBASE
Ibase
Av. Rio Branco, 124, 8º andar – Centro
20040-916 Rio de Janeiro/RJ
Brazil
Tel: + 55-21 2509-0660 Fax: + 55-21 3852-3517
<ibase@ibase.br> < www.ibase.br>
MIRADAS Y REFLEXIONES
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA
POSTNEOLIBERAL
Una publicación del Instituto Brasileño de Análisis
Sociales y Económicos (Ibase)
COORDINACIÓN GENERAL
Cândido Grzybowski
COORDINACIÓN EJECUTIVA
Iracema Dantas
Moema Miranda
TEXTO FINAL
Antonio Martins
Guacira de Oliveira
Ivo Lesbaupin
Nelson Delgado
COLABORADORES
ActionAid Brasileira
Articulación Feminista Marcosur
Attac Brasil
Fundación Rosa Luxemburgo
Planeta Porto Alegre
EDICIÓN
AnaCris Bittencourt
FOTOGRAFÍA
Samuel Tosta/Archivo Ibase-FSM 2003
INVESTIGACIÓN
Maurício Santoro
Patrícia Rangel (estagiária)
PRODUCCIÓN
Geni Macedo
PROYECTO GRÁFICO Y DIAGRAMACIÓN
Guto Miranda/Dotzdesign
CD-ROM
Paulo Costa
SECRETARÍA
Ana Cristina Xavier
Maria Inês Gouvêa
Rozi Billo
VERSIÓN AL ESPAÑOL
Cristina Cavalcanti
REVISION FINAL
Maurício Santoro
FOTOLITOS Y IMPRESIÓN
Grafitto Gráfica e Editora
TIRADA
500 ejemplares impresos, 500 ejemplares en CD-ROM
SUMARIO
4 Prefacio – Mapa de nuestros sueños y dudas
12 Presupuestos – Dos lógicas en disputa
18 Transición – En pos de un nuevo paradigma
28 Estrategias – De la “conquista” del Estado a la
autonomía
33 Referencias bibliográficas
33 Anexo: Lista de ponentes en los seminarios
MAPA DE NUESTROS
SUEÑOS Y DUDAS
PREFACIO
En el largo plazo, ¿cuál es el sentido y el rol de las
nuevas formas de hacer
política que se articulan alrededor del Foro Social Mundial?
¿Habrá en dichas
formas un nuevo proyecto de superación del capitalismo, aunque
embrionario?
¿O estos grandes encuentros internacionales no pasan de grandes
festivales de crítica al neoliberalismo y de reunión –
y, en este caso,
placenteros y útiles – de personas que insisten en mantener encendida
la
llama de la utopía, pero son incapaces de generar algo realmente
nuevo?
Es más: ¿se habrá agotado el papel del proceso
Foro Social Mundial en el
momento en que en América Latina surgen gobiernos que enfrentan,
al
menos parcialmente, la lógica neoliberal (y llegan a esbozar
alternativas a
ella)? ¿Podrá su grandeza histórica resumirse al
hecho de haber retomado
la idea de un «otro mundo posible» justo cuando el pensamiento
único
estaba más fuerte? ¿Una vez pasada esta etapa deberíamos
reconcentrar a
las fuerzas sociales para «conquistar» el poder de Estado»?
EL
FORO SOCIAL MUNDIAL
REABRIÓ LA POSIBILIDAD DE
UN MUNDO NUEVO.
LA AGENDA OSÓ IMAGINARLO
EL DÉFICIT TEÓRICO QUE NOS DISPONEMOS A
ENFRENTAR
Hace años que, de distintas maneras, estas cuestiones
ocupan las mentes de las personas que participan
del FSM. Aunque desde el inicio hubo esfuerzos
por formular teorías sobre las nuevas
prácticas que se articulan en los encuentros de
Porto Alegre, está claro que sigue habiendo un
gran déficit teórico. El mundo del Foro Social todavía
no reflexiona sobre si mismo de manera
sistemática, lo cual limita las posibilidades de generalizar
experiencias exitosas, percibir y corregir
deficiencias, generar sinergias e, incluso, afirmar
nuevas identidades.
A mediados de 2003, el Ibase y la Fundación
Rosa Luxemburgo construyeron la Agenda
Postneoliberal – una pequeña contribución para
superar este déficit. La iniciativa tuvo la forma de
una serie de seminarios. Activistas e intelectuales
vinculados(as) a los denominados «nuevos movimientos
» fueron invitados(as) a reflexionar sobre
ellos y debatirlos durante las ediciones del Foro
Social o en otros encuentros de la sociedad civil.
Hubo un seminario en 2003 y otros cinco en
2004. Por ellos pasaron docenas de ponentes. Parte
de sus intervenciones ha sido registrada en cerca
de 30 textos, reunidos en el CD que acompaña
esta edición.
INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
En
2005 el proyecto adquirió otra forma. En lugar de presentar sus
opiniones públicamente, los(as) participantes fueron invitados(as)
a dos
encuentros en la ciudad de Rio Bonito (en las faldas de la Sierra del
Mar,
estado de Rio de Janeiro) para profundizar los debates. El Foro Social
Mundial
continuó siendo un referente.
EXAMEN DE LAS CUESTIONES QUE INQUIETAN AL FSM
Activistas e intelectuales que aceptaban la propuesta del Ibase y la
Fundación
Rosa Luxemburgo se dispusieron a debatir, a lo largo de tres días,
algunas de
las cuestiones más inquietantes planteadas en el Foro: en la
era de la
globalización ¿Cómo se promueve la redistribución
de la riqueza socialmente
producida (escala planetaria) pero crecientemente concentrada?; ¿Cómo
enfrentar la vacuidad de la política y reinventar la democracia,
transformando
las instituciones y, al mismo tiempo, actuando desde fuera?; ¿Cuáles
son
los caminos para superar la noción de «desarrollo»
fuertemente marcada
por la idea de que el ser humano es ajeno a la naturaleza y necesita
«domeñarla»?; ¿Es posible crear patrones de
consumo y producción cuyo
objetivo sea garantizar una vida material y espiritualmente digna, en
armonía
con la naturaleza – y no una competencia sin cese entre empresas en
pos
de la mayor ganancia posible?; ¿Cómo articular el cambio
social a la transformación
individual, de manera a dar paso a formas más solidarias y
menos posesivas de relación entre hombres y mujeres?
La dinámica de los trabajos se basó en la presentación,
por cada participante,
de tesis originales, sometidas al examen crítico de los demás.
Algunas
ponencias poseen versiones por escrito y fueron reunidas en el CD.
Naturalmente, en el curso de los debates surgieron puntos de vista ampliamente
compartidos. Ellos fueron registrados por los facilitadores de los
trabajos, Guacira de Oliveira, Ivo Lesbaupin y Nelson Delgado, y componen
el texto principal de esta edición.
CUANDO LO QUE QUEDA POR CONSTRUIR ES PROMETEDOR
Aquí no se trata de indicar eventuales estrategias que unifiquen
los «esfuerzos
» de transformación social debatidos en el proceso FSM.
Todo lo contrario.
El aspecto más prometedor y revolucionario de la naciente cultura
política
planteada en Porto Alegre es el hecho de abrir camino hacia un nuevo
proyecto de emancipación social – o, en otras palabras, hacia
la superación
de las relaciones capitalistas. Una de las marcas de esta propuesta
es el
cuestionamiento de las bases en que se apoyó, en el pasado, la
formulación
de «estrategias comunes».
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL
La
supuesta existencia de «sujetos principales» en la lucha
por la transformación
social es una de estas bases, que se afirmó como respuesta a
algunas
características centrales del capitalismo entre el siglo XVIII
y la primera mitad
del siglo XX: la producción concentrada en unidades cada vez
mayores, el
empleo de la coerción como principal método para domesticar
a la clase
trabajadora, la formación de un enorme ejército asalariado
– en particular
los(as) obreros(as). Hoy sabemos que este escenario corresponde a una
fase
específica de la historia del capitalismo y no a la naturaleza
del sistema.
Aun con todo, pese a las intensas disputas internas, en los movimientos
de
resistencia por largo tiempo fue hegemónica la tendencia que
creaba una jerarquía
permanente entre los sujetos favorables a la transformación.
Debido a su
condición «objetiva», la clase obrera era la vanguardia
natural. Además de
subestimar otros sujetos, en el fondo esta fórmula menoscababa
la voluntad
transformadora de la supuesta «vanguardia». Su rebeldía
no era considerada
una opción sino, principalmente, un reflejo de las condiciones
a las que estaba
sometida. Es como si fuera el actor de un guión predeterminado
a quien no
cabía creatividad sino actuar conforme un papel trazado por la
historia.
Además de un sujeto especial, la tradición prevaleciente
el siglo XX
priorizó la «conquista» del poder de Estado - tanto
en la vertiente «revolucionaria
» cuanto en la «reformista» –, que era la puerta de
entrada para los
cambios en la sociedad. Aunque fueran importantes, las luchas sociales
cotidianas
eran valoradas principalmente porque permitían «acumular
fuerzas
» para el momento en que un nuevo bloque social asumiera (mediante
la
revolución o las elecciones) el control de las palancas estatales
que tenía
capacidad para reproducir o destruir el viejo sistema.
EN EL PASADO, UNA VISIÓN SIMPLIFICADORA DEL CAPITALISMO
Pasados dos siglos, se hizo evidente la insuficiencia de este diseño
teórico
basado en oposiciones al capitalismo demasiado simplificadas (clase
obrera
versus burguesía, poder para los partidos de las mayorías
versus plutocracia).
Jamás se rompió el paradigma racionalista/cientificista
de «progreso»,
el cual percibe la naturaleza como una fuerza hostil que es preciso
domeñar,
destruir o reducir a la condición de recursos y mercancía.
En consecuencia,
terribles tragedias ambientales ocurrieron y siguen ocurriendo.
Aunque en algunos casos (sobretodo en la tradición soviética)
hubo la
tendencia a una mayor igualdad al acceso a las riquezas, no se rompió
el
verticalismo en las relaciones sociales ni se gestaron formas creativas
y democráticas
de producción y reproducción de la vida social. En los
países
capitalistas, el control social ejercido a través de la concentración
de los
INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
medios
de producción en manos de una pequeña minoría pasó
a ser ejercido
por el Estado, otro mecanismo que enajena (separa) el hacer del poder.
Se consideraron subalternos los movimientos que enfrentaron la dominación
social con miras a otras relaciones de poder, además del pago
de
sueldos (ejemplo clásico de ello es el feminismo). La solución
para las cuestiones
que proponían era percibida como algo que ocurriría de
manera casi
automática, después de la supuesta «transformación
esencial». Se habló del
«hombre nuevo (más que del ser humano)». Pero no
se buscó crear condiciones
para que surgieran individuos autónomos, creativos, capaces de
afirmar
sus individualidades y, al mismo tiempo, de percibir que ésta
sólo es
posible como una contribución original a una red de relaciones
sociales que
va más allá de cada individuo.
CON LOS NUEVOS MOVIMIENTOS, OTROS VALORES Y PRÁCTICAS
Sería ocioso enumerar todas las deficiencias. Más importante
que eso es percibir
el aspecto positivo y, por ende, transformador: la cultura política
naciente
sostiene un diálogo con estas cuestiones. Debido a sus prácticas,
una multiplicidad
de nuevos sujetos sociales están en movimiento y atentos a estos
temas.
A diferencia de lo que ocurría hace un par de décadas,
las discusiones ya no se
limitan a los círculos académicos y a las escuelas de
pensamiento alternativas.
Hace tiempo los movimientos ambientalistas incorporaron la crítica
al
productivismo y al cientificismo, y no son los únicos. Crece
el número de
movimientos y personas que rechazan algunos de los símbolos más
sagrados
de este paradigma. En la vida cotidiana, ello se expresa en el desprecio
por los
coches y los productos desechables. Pero también crece la contestación
a la
creencia de que la ciencia es siempre liberatoria. Algunas señales
de eso: los
movimientos que defienden patrones éticos en la investigación
científica rechazan
la mercantilización del saber (buscando alternativas a las patentes)
y
denuncian los abusos contra los animales en los procedimientos científicos.
La enorme diversidad de sectores en el FSM y el establecimiento de
relaciones no jerárquicas entre ellos indican que la idea de
sujetos principales
es firmemente cuestionada. Más bien: el Foro ha sido capaz de
albergar
tanto la diversidad cuanto la identificación de la mayoría
de sus participantes
con valores comunes, cuyo carácter es profundamente antisistémico.
EMBRIONES DE OTROS SISTEMAS EN LOS TEMAS EMERGENTES
Entre dichos valores se encuentra la idea de que es necesario organizar
a la
sociedad según la lógica de que la dignidad humana y los
derechos sociales
deben prevalecer sobre los ímpetus de lucro; de que la noción
de bien común
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL
se
sobrepone a la de propiedad privada; de que se debe detener y subvertir
la
mercantilización de la vida; de que la solidaridad es un valor
precioso. ¿No
estarán ahí las poderosas semillas de la lucha por un
nuevo mundo, en el
momento en que uno de los objetivos centrales del capitalismo es transformar
en mercancía al mayor número posible de relaciones sociales?
La idea de la reinvención de la democracia es cada vez es más
evidente en
el programa auto organizado del FSM. Se valorizan los mecanismos
institucionales (como los Presupuestos Participativos) y los no institucionales
(como la creación permanente de contrapoderes para controlar,
restringir y
fiscalizar al poder instituido). ¿Podría haber un indicio
más estimulante,
justo cuando las instituciones multilaterales conforman un gobierno
mundial
oculto, en el que el capital financiero busca se anteponer a los ciudadanos
e ciudadanas y a las propias formas «democráticas»
de poder?
Se defiende la cultura de paz en el momento en que el Imperio busca
organizar las relaciones internacionales con base en la ley del más
fuerte y
emplea la «lucha contra el terrorismo» como pretexto para
limitar las libertades,
establecer el espionaje y envenenar las relaciones sociales, confrontando
a los grupos étnicos entre sí.
Esas nuevas prácticas y este posible embrión de una nueva
concepción
emancipadora no son ajenos a la necesidad de coordinar esfuerzos alrededor
de ciertos temas en determinados momentos, lo que implica optar. El
15
de febrero de 2003, en el II FSM, se articuló informalmente la
mayor manifestación
social de años recientes en contra de la invasión de Irak.
En Porto
Alegre y en Mumbai surgieron campañas internacionales vigorosas:
en contra
de las deudas financieras, la OMC, los tratados de «libre»
comercio, por
un mundo que «no esté en venta» y muchas otras.
Pero esa nueva cultura política no parece dispuesta a renunciar
al
horizontalismo: valora todos los sujetos, rechaza a las «mayorías»
ocasionales
que causan constreñimientos, posee la seguridad de que todas
las adhesiones
a cualquier campaña, estrategia o táctica son voluntarias
y deben
ser constantemente negociadas.
10 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
LA
REPRESENTACIÓN ESTÁ EN CRISIS. CAMBIAR EL MUNDO ES UNA
ACCIÓN COTIDIANA
Antes que nada, nadie parece estar dispuesto(a) a delegar su deseo y
su
disposición de cambiar el mundo. Política es algo que
se hace todos los
días, mediante opciones y actos autónomos. La transformación
no puede
ser transferida a un agente político externo, aunque éste
sea muy bien
intencionado. Por eso se multiplican los movimientos que buscan articular
la utopía a la acción concreta y pragmática. Si
deseamos nuevas condiciones
de intercambio en el comercio internacional, ¿por qué
no empezar
ahora, escogiendo los productos de la economía solidaria y comprometida
con la preservación ambiental? Si condenamos la fosilización
de las
relaciones afectivas, ¿por qué no establecer, en la práctica,
nuevas formas
de familia? Si queremos rebasar la fase del trabajo a sueldo, ¿qué
tal empezar
ocupando fábricas abandonadas y establecer nuevas relaciones
de producción
internas y con el mundo?
Eso no significa que la transformación social deba limitarse
a los pequeños
gestos, que su ámbito no pueda rebasar lo local, que los intentos
por
coordinar nuestras acciones sean contraproducentes. La oportunidad para
ello vendrá, siempre que se trate de una necesidad sentida por
todos y que no
implique en reconstituir, al interior del Foro Social Mundial, las viejas
relaciones
de poder y enajenación.
La construcción teórica será cada vez más
importante en este doble
esfuerzo por mantener las conquistas alcanzadas y seguir adelante, tornando
el discurso de lo nuevo cada vez más efectivo. Como parte de
este movimiento,
la Agenda Postneoliberal se alegra de presentar el producto de su
trabajo al mundo del Foro Social Mundial.
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 11
DOS LÓGICAS
EN DISPUTA
PRESUPUESTOS
La construcción de una agenda para superar al capitalismo demanda
reforzar
la idea de los derechos sociales y de garantía de una vida digna
para
todas y cada una de las personas. Eso se alcanzará con amplia
redistribución
de la riqueza y del poder. Estamos convencidos(as) de que se puede organizar
a la sociedad a partir de una perspectiva en la cual los derechos
humanos se sobreponen a las lógicas del mercado y del Estado.
Los debates
promovidos por la Agenda Postneoliberal afirmaron la centralidad de
la
lucha contra la mercantilización de la vida. Por lo tanto, afirmaron
ser posible
un contrapunto al modelo economicista-productivista-tecnologicista-
cientificista de desarrollo.
La globalización económico-financiera, crecientemente
marcada por el riesgo
de catástrofes sociales y ambientales, pone en evidencia que
el modo
de producción capitalista – en especial bajo el régimen
de acumulación
predominantemente financiero – es incompatible con las demandas por
la
libertad, la dignidad, la paz y los derechos humanos reivindicadas por
los
diversos movimientos sociales.
En la búsqueda de alternativas al neoliberalismo, afirmamos los
valores de
la igualdad, la libertad, la justicia social, la participación
ciudadana y la
diversidad. Defendemos relaciones sociales de reciprocidad y solidaridad,
bien como la autonomía política, económica, cultural
y personal, inclusive
la que concierne a las relaciones afectivas y sexuales.
EN
LA AFIRMACIÓN DE LOS DERECHOS DE
TODAS LAS PERSONAS Y EN LA REINVENCIÓN
DE LA DEMOCRACIA RADICAN LAS BASES
DE UN NUEVO PROYECTO DE
EMANCIPACIÓN SOCIAL
COMBINAR IGUALDAD Y DIVERSIDAD PARA CONSTRUIR EL NUEVO PROYECTO
Afirmamos también la necesidad de combinar la diversidad y la
igualdad en
la construcción de un nuevo paradigma de transformación
social. Como
señala Boaventura de Sousa Santos1, "tenemos el derecho
de reivindicar la
igualdad siempre que la diferencia nos haga inferiores; y tenemos el
derecho
de reivindicar la diferencia siempre que la igualdad anule nuestras
características".
Toda política democrática debe promover el respeto a la
diversidad
mediante un amplio sistema de libertades individuales basado en el principio
de la corresponsabilidad colectiva.
Vivimos en un mundo en el cual la democracia ha sido crecientemente
vaciada de sentido: en los últimos 20 años, debido a la
restauración conservadora
asociada a la globalización financiera y al predominio de la
ideología
neoliberal, la mayor parte de los gobiernos en todo el mundo sigue
sistemáticamente la misma agenda, independientemente de la voluntad
y de la
opción electoral de sus pueblos. Los partidos social-demócratas
y los partidos
liberales han sido responsables de la implementación del mismo
recetario de
políticas neoliberales. Con frecuencia, gobiernos elegidos por
una expresiva
mayoría ponen en práctica políticas económicas
contrarias a sus programas.
En este período hubo fuerte concentración de la autoridad
política en el
plan internacional. En consecuencia, se redujeron los espacios democráticos
conquistados en décadas anteriores (Aníbal Quijano). Hay
un gobierno invisible
(pero muy real...), formado por el bloque de los Estados-nación
hegemónicos (el G-7), las instituciones financieras multilaterales,
(FMI, Banco
Mundial, BID), la OMC y las grandes corporaciones transnacionales que
prácticamente impone sus decisiones al conjunto de las demás
naciones. Estos
poderes disfrutan de una autonomía arbitraria. No rinden cuentas
ni a las
naciones ni a la ciudadanía global. Este proceso produce desnacionalización,
la
reducción creciente de la autonomía de los Estados periféricos
y su privatización,
además de vaciar sus roles democráticos, todo eso a favor
de una verdadera
recolonización del mundo.
1La mayor parte de las citas se refiere a las ponencias presentadas
entre 2003 y 2005 en el
ciclo de seminarios organizado por el proyecto Agenda Postneoliberal:
alternativas al desarrollo
humano democrático y sostenible. Los nombres de los ponentes
y los títulos de los seminarios
se encuentran en el Anexo y en el CD-Rom que acompaña esta publicación.
Las demás citas
se encuentran en las Referencias Bibliográficas.
14 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
AL
REINVENTAR LA POLÍTICA SE RESCATA LA SOBERANÍA SOCIAL
Para enfrentar esa situación, tenemos que reinventar la política,
racionalizar
la democracia y reafirmar un principio fundamental: hombres y mujeres
son capaces de construir la historia, la sociedad y la economía.
Reinventar la política significa reivindicar la interrupción
del «orden
natural de la dominación» mediante la «institución
de los sin-parcela» (Jacques
Rancière). Significa instituir el reconocimiento social de las
personas pobres
y desposeídas de derechos como sujetos de la transformación.
Se trata de
reinventarla sometiéndola a los principios de una nueva democracia.
Ello
implica por lo menos tres movimientos simultáneos. En primer
lugar, reconstruir
y ensanchar los espacios públicos de participación política
donde
la soberanía popular y ciudadana se pueda afirmar. En segundo,
repolitizar
la vida social, especialmente con la sumisión radical de la economía
a la
política democrática. En tercer, alimentar una nueva subjetividad
que estimule
cada sujeto social a contribuir, de manera autónoma, recíproca
y
creativa, para la reproducción y reinvención sin cese
de la vida social.
MUCHAS CULTURAS, MUCHOS PROYECTOS DE EMANCIPACIÓN. TODOS VÁLIDOS
Valoramos al código intercultural. Sabemos que los paradigmas
emancipatorios son diversos, pues hay distintas cosmovisiones y variadas
formas de organizar la vida y las relaciones sociales para garantizar
la dignidad
humana. Por eso, el debate en torno a una Agenda Postneoliberal no
persigue un modelo preconcebido. Apostamos en un proceso de transformación
social, en el potencial revolucionario de las diversas luchas
emancipatorias y en la capacidad de rehacer sentidos a partir de la
confluencia
de diversas visiones de mundo y perspectivas de futuro. El desafío
es
encontrar los puntos de articulación entre estas experiencias,
para constituir
proyectos solidarios de sociodiversidad ante el capitalismo homogeneizador.
El sujeto de la transformación social no es único sino
diverso. Muchos
sujetos pueden ser portadores de varias identidades, la cuales pueden
ser
contradictorias. Nuestras identificaciones son continuamente desplazadas:
asumimos identidades diversas en distintos momentos, de manera
que la identidad cambia según la manera como el sujeto es interpelado
o
representado.
Necesitamos acoger y tratar el tema de la subjetividad, el cual está
directamente
relacionado con las identidades y los sujetos de la lucha emancipatoria.
La construcción de las «subjetividades alternativas»
es fruto del intento de
articular el cambio personal con procesos de transformación social,
de la
intimidad personal a las experiencias socialmente compartidas de solidaridad
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 15
y
la corresponsabilidad colectiva. Es necesario rescatar y valorar el
encantamiento,
la emoción y el deseo en contraposición a una concepción
estrictamente
racionalista y cosificadora de la vida tanto en el pensamiento cuanto
en
la ciencia, en la práctica política y en la formulación
de alternativas.
Es evidente la dimensión contracultural de esta propuesta. Pero
la propia
reinvención de la política en todas las esferas de la
vida social está vinculada
a la construcción de subjetividades alternativas y a la rediscusión
de
valores que parecen introducir, en la dimensión de nuestros sentimientos,
las lógicas excluyentes de las sociedades basadas en la propiedad
privada.
VALORAR AL INDIVIDUO Y SU EMANCIPACIÓN. NEGAR AL INDIVIDUALISMO
Hay mucho que aprender con los movimientos feministas, los cuales, al
evitar los esencialismos, buscan construir subjetividades alternativas.
Éstos
perciben las dimensiones de raza, clase, género y orientación
sexual de manera
articulada, como partes del mismo sistema de dominación. Al hacerlo,
reconceptualizan el «cuerpo», que pasa a ser visto como
un lugar político
(Gina Vargas). Aunque se desdoble en la reivindicación de nuevos
roles para
los géneros, ese esfuerzo posee una dimensión libertadora
más amplia e
universal. Dicho esfuerzo cuestiona la concepción androcéntrica
del hombre
proveedor, que implica ocultar las contribuciones de las mujeres, incluyendo
las que se traducen en las actividades del cuidado.
El individualismo y las concepciones de libertad que origina están
orientados hacia el consumo, la propiedad privada y la «libre»
competencia
por espacios de privilegio y, en consecuencia, hacia la reproducción
cotidiana de la lucha por la integración individual en la sociedad
liberal. Sin embargo, la alternativa a ese proceso enajenante no es
negar
al individuo, la importancia histórica de su «invención»
ni su papel en la
construcción de sociedades no autoritarias y no homogeneizadoras.
Por
el contrario, creemos que una de las bases para construir los derechos
colectivos radica en afirmar la existencia de sujetos portadores de
derechos
y responsabilidades.
En esta batalla, la deshumanización y la discriminación
son armas
que destruyen al individuo y le quitan la posibilidad de constituirse
como
ciudadano o ciudadana. En este sentido, hay que resaltar la construcción
de la ciudadanía también en su aspecto individual, como
un proceso que
ocurre en cada cuerpo y en cada mente en la lucha cotidiana por superar
la
culpabilidad, el asco, la vergüenza, la inferioridad y la ignorancia
que le
han sido imputadas para que así el individuo se construya como
un sujeto
de derechos.
16 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
El
dilema entre intereses individuales y colectivos es permanente y su
solución es siempre históricamente provisoria. Pero la
absoluta distancia
entre la intimidad y lo social, lo público y lo privado, lo personal
y lo político
favorece el modelo neoliberal, basado en la competición, la imagen,
la jerarquía
de opresiones y desigualdades y la individualización sin compromisos.
Cabe resaltar que la propia garantía de todos los derechos sociales
a
todos los seres humanos – cuyo papel transformador es una de las bases
de
nuestra propuesta – puede ser neutralizada, en caso de que prevalezca
un
criterio individualista de los derechos sociales. De ser así,
la lógica se limitaría
a repetir las tristemente conocidas «políticas compensatorias»,
que refuerzan
la hegemonía neoliberal en lugar de contestarla.
DIVERSOS ESPACIOS TRANSFORMADORES EN GESTACIÓN
Está en gestación una diversidad de espacios transformadores.
Se trata
de espacios de experimentación, de nuevos modos de organización
y
convivencia humana, de nuevas formas de familia y de innumerables cooperativas
de autogestión en la economía solidaria, entre muchas
otras
experiencias. O sea, existe una reserva de alternativas embrionarias,
conformada
por la capacidad decisoria de sus participantes, los cuales impulsan
la corresponsabilidad colectiva y la cohesión social y llevan
a cabo
acciones solidarias.
Eso incluye la contribución de la nueva generación de
derechos colectivos
(sociales, culturales, económicos, ecológicos, de los
pueblos sin Estado
etc.), que pueden complementar los derechos individuales, incorporar
la
diversidad a la democracia y situar en el centro del debate sobre la
reinvención
de la democracia temas como las relaciones, el compartir, el compromiso
con lo colectivo, la traducción y la negociación. (Carlés
Riera).
Reconocemos que son necesarias otra sociedad, otra política y
otra
economía para poner un freno al mercado y abrir condiciones para
la plena
realización de las capacidades humanas, tarea que no demanda
políticas
públicas, sino poder y tiempo. Pero las emergencias no esperan
y deben ser
enfrentadas teniendo en mente los objetivos estratégicos.
Por eso se reafirma el compromiso con la creación, la apertura
o el
fortalecimiento de espacios de confluencia. En ellos puede ocurrir la
producción
colectiva y sistemática de alternativas que abran el paso a las
movilizaciones e iniciativas de los movimientos sociales y organizaciones
de
la sociedad civil. Esta búsqueda de convergencia en distintos
espacios y en
varios momentos ya sigue su curso. Una de sus expresiones más
destacadas
es el proceso Foro Social Mundial.
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 17
EN POS DE UN
NUEVO PARADIGMA
TRANSICIÓN
En los debates sobre la construcción de una Agenda Postneoliberal
es
fundamental discutir quiénes son sus constructores. La supuesta
existencia
de sujetos políticos protagonistas en la lucha por la transformación
social y la noción de que hay una jerarquía entre las
luchas – las cuales
todavía persisten en nuestro campo político - son un obstáculo
al diálogo
y a la superación de las desigualdades.
El fundamental reconocer recíprocamente la presencia y la pertinencia
de
las propuestas de los diversos sujetos políticos, de manera a
crear condiciones
políticas, teóricas y metodológicas para esa construcción
colectiva.
La delegación de la tarea de transformación social a un
sujeto único –
y el deslegitimar otras agendas políticas igualmente portadoras
de lo nuevo
– llevó, en el pasado, a la repetición de la lógica
de exclusión y a la
reproducción de desigualdades y privilegios. De igual manera,
provocó la
fragilidad de la capacidad propositiva colectiva.
Por el contrario, aceptar y promover la diversidad de los actores políticos
interesados en la transformación social fortalece a la construcción
democrática,
fomentada por múltiples visiones y capaz de formular alternativas
y movilizar diferentes sujetos, desde la esfera social local hasta la
planetaria.
LOS
PROGRAMAS, LOS MÉTODOS E INCLUSO
LOS SUJETOS DE LA VIEJA PROPUESTA DE
TRANSFORMACIÓN SOCIAL HAN CAÍDO.
SIN EMBARGO, LA UTOPÍA SIGUE VIVA
CREAR ESPACIOS PARA EL DEBATE, LA
CONFRONTACIÓN DE IDEAS Y LA
CONSTRUCCIÓN COMÚN
Por supuesto, eso no implica imaginar que el campo
político comprometido con la construcción de alternativas
a la transformación social esté libre de
conflictos e, incluso, de antagonismos. Al contrario,
significa reconocer la importancia de la creación de
espacios que tornen viable el confronto de ideas,
proyectos, propuestas de alianzas, urgencias y prioridades,
en el intento de superar nuestra actual insuficiencia
teórica y política. Esa deficiencia ha impedido
que los diferentes sujetos comprendan e incluyan
la perspectiva de la igualdad tanto en las relaciones
de producción material y simbólica cuanto en
las relaciones interpersonales e intergrupales.
Como señala Jurema Werneck, “es necesario
desvendar otros discursos y otras matrices que sólo
serán nuevos si se presentan nuevos emisores en
los nuevos contextos y escenarios”. En este reto se
incluyen el abordaje de temas como sexualidad,
reproducción y relaciones entre los sexos (los cuales,
por lo general, eran considerados ajenos al conflicto
central de la explotación capitalista) y el empeño
por articularlos con las cuestiones materiales
de la esfera productiva (Maria Betânia Ávila).
20 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
La
concepción política de estos espacios es democrática-radical,
en los
términos que define Chantal Mouffe. Se anhela "la construcción
de un ‘nosotros’,
en una cadena de equivalencias entre sus demandas, con la intención
de articularlas según el principio de la equivalencia democrática.
Pues no se
trata de establecer una simple alianza entre intereses determinados
sino de
realmente modificar la propia identidad de estas fuerzas.”
CUANDO LAS VIEJAS RESPUESTAS YA NO SIRVEN
La democracia y la diversidad forman la base de los principios éticos
fundamentales
de una Agenda Postneoliberal. La radicalización de la democracia,
articulada con la afirmación de la diversidad, no es un mero
elemento táctico,
sino que compone valores. Es verdad que necesitamos reflexionar sobre
las
luchas y que hay mucho que aprender con el pasado. Pero debemos reconocer
que las viejas respuestas ya no nos satisfacen, pues los paradigmas
anteriores
no ayudan a comprender la nueva realidad y a enfrentar los nuevos retos.
Si regresamos a las viejas soluciones, inevitablemente incurriremos
en
los mismos métodos históricos ya experimentados. Que la
lucha se centre
exclusivamente en la propiedad colectiva de los medios de producción
conduce,
forzosamente, a la recomposición de la idea de sujeto único.
Pues si
privilegiamos una única causa necesitamos un sujeto principal.
La existencia
de un modelo predefinido desencadena un proceso de luchas con el único
objetivo de alcanzarlo, lo cual lleva a desperdiciar posibilidades
emancipatorias significativas. (Maria Betânia Ávila).
El análisis marxista, por ejemplo, pese a su importancia, requiere
otros
análisis para tornar más compleja incluso la noción
de plusvalía. El hecho de
que este análisis desprecie los mecanismos por los cuales opera
el sistema de
dominación patriarcal imposibilita comprender uno de los elementos
centrales
del capitalismo, que es la explotación del trabajo reproductivo
(doméstico,
no remunerado). Esta dominación no se supera mediante la apropiación
colectiva de los medios de producción. (Maria Betânia Ávila).
RECONOCER Y SUPERAR LA DESIGUALDAD EXISTENTE ENTRE NOSOTROS
En las Américas, en especial, la explotación capitalista
está indisolublemente
asociada al racismo, al eurocentrismo, a la esclavitud y al patriarcado.
De esa
manera, para construir una Agenda Postneoliberal es primordial reconocer
la coexistencia conflictiva y subordinada de sus distintas matrices
(amerindia
y africana) y no sólo de la occidental, eurocéntrica/etnocéntrica/racista.
Se trata, entonces, de construir un espacio para la afirmación
de la diversidad
que reconozca múltiples identidades; de articular el campo analítico
de la
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 21
política
al de la cultura; de avanzar en el diálogo entre diferentes sistemas
de
pensamiento y distintos modos de proyectar el futuro. Este esfuerzo
debe
considerar la existencia de correlaciones de fuerzas al interior del
propio campo
político que lucha por la transformación social, para
que sea posible reconocer
y enfrentar la enorme desigualdad que existe entre nosotros(as)
mismos(as).
La articulación entre los diversos sujetos políticos y
sus proyectos
emancipatorios nos permitirá ser más radicales. No se
podrá hallar la respuesta
en uno u otro sujeto político sino en el conjunto que comparte
valores
éticos y está dispuesto a descifrar los nexos entre los
diferentes análisis y,
de esa forma, posibilitar la inteligibilidad de las diversas concepciones
políticas
y de sus estrategias. Al incitar procesos de negociación y traducción
políticas, al desafiar al pensamiento y superar la aritmética
simple que suma
diferentes fuerzas políticas, podremos llegar, partiendo de la
diversidad, a
resultados más complejos.
EN LUGAR DE SEGURIDADES, LA DECISIÓN DE CONSTRUIR ESTRATEGIAS
EN COMÚN
En este contexto, los atritos son inevitables. Pero, muchas veces, ellos
promueven
los desplazamientos y permiten nuevos alineamientos, nuevas convergencias
y nuevas síntesis. Ese es un territorio complejo, que posee principios
pero no modelos. En él no hay certezas, aunque exista la decisión
política
de construir estrategias compartidas. De cierto, sólo la incertidumbre.
El procedimiento político adoptado para alcanzar la transformación
social es tan importante cuanto el objetivo en sí. Ello significa
que el actual
ejercicio de construcción de la Agenda Postneoliberal vale tanto
por la acción
política que desencadena cuanto por el horizonte que sea capaz
abrir.
22 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
En
este sentido, son de fundamental importancia la forma como éste
se
constituye y los principios que orientan las alianzas políticas
(Gita Sen). El
tipo de amalgama político que promueve cambios paradigmáticos
es
cualitativamente distinto del que se produce en coyunturas específicas
para
el apoyo a una u otra causa. En este punto, se trata de poseer más
que
cuestiones en común: es necesario comulgar en los mismos principios.
En los debates sobre la construcción de una Agenda Postneoliberal
partimos
de una visión crítica del concepto de desarrollo y trabajamos
con la
idea central de que las formas de producir riqueza y reproducir la vida
deben
tener por sujeto y beneficiario “el ser humano, portador de derechos,
libre y
dignificado, en condiciones de organizar su propia vida en cooperación
y
reciprocidad con otros” (Nussbaum).
DEL “PROGRESO” A LA GARANTÍA DE IGUALDAD, CULTURAS Y NATURALEZA
Partimos de la convicción de que el debate sobre el desarrollo
atraviesa hoy
cambios sustanciales. Ya no se sostiene el pensamiento desarrollista,
que
consideraba el tercer mundo y sus habitantes como entidades homogéneas,
y que poseía una fe inquebrantable en el concepto de progreso
y en su capacidad
de moldar las sociedades. En la actualidad, los análisis de la
realidad
toman en cuenta el etnocentrismo, la democracia, los derechos sociales,
el
medioambiente - en resumen, la complejidad, las contradicciones e incertidumbres
propias de la sociedad en que vivimos.
La relación entre Estado y desarrollo se hizo mucho más
compleja y
desafiante de lo que admitían las concepciones anteriores, pese
al el vaciamiento
de la capacidad de protagonismo del Estado y de la inviabilidad del
desarrollo
en los países periféricos, en consecuencia de la restauración
conservadora
neoliberal. En primer lugar, debido a que, en los países periféricos,
los saltos de
crecimiento económico estuvieron muchas veces asociados a Estados
autoritarios
(especialmente en la década de 1970). En segundo, porque el desarrollo
debe ser entendido, cada vez más, como un proceso complejo, con
múltiples
dimensiones y que no se puede reducir al aspecto económico, bajo
pena de
reproducir viejos modelos profundamente destructores del medioambiente
y
antagónicos a la democracia, la igualdad social y la diversidad
cultural.
Así también, hay que relativizar también la idea
de asociar el desarrollo
y el nacionalismo por medio del protagonismo fundamental del Estado,
dados los procesos transnacionales hegemónicos y contrahegemónicos
en
curso desde el siglo pasado y la complejidad política, cultural,
ecológica,
social y económica que adquirió el debate sobre la noción
de desarrollo y en
torno a el derecho de los pueblos, además de las nociones de
integración
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 23
regional
y solidaridad entre los pueblos. En otras palabras, apostamos en la
posibilidad de invertir el sentido dominante de la globalización
y en estimular
los múltiples sujetos sociales empeñados en la transformación
para que
vean, desde un punto de vista mundial, los problemas de nuestro planeta
y
la especificidad de sus países.
CREAR CONDICIONES PARA MÚLTIPLES FORMAS DE DESARROLLO
La noción de desarrollo fundada en valores etnocéntricos
occidentales ha
sido rechazada, al mismo tiempo en que se busca abrir espacios para
otros
tipos de conocimiento y experiencia, de manera a crear condiciones para
la
existencia de múltiples formas de desarrollo.
Son profundas y radicales las críticas al modelo economicista,
productivista y tecnologicista de desarrollo: además de la absoluta
hegemonía
de la matriz occidental/eurocéntrica de pensamiento y del menoscabo
de las
demás, se denuncia la preservación de las bases de la
desigualdad y de la
jerarquía entre las naciones que el desarrollo pretendía
eliminar; el agravamiento
de la pobreza, de la exclusión y de la subordinación entre
países y
grupos sociales, que se pretendía reducir; la concentración
de la riqueza, la
actualización y la articulación de diferentes sistemas
de dominación (colonial,
patriarcal y racial, entre otros) que se pretendía abolir y el
deterioro acelerado
del patrimonio natural y cultural de los pueblos, que se debiera preservar.
En la reacción a estas críticas, y para restaurar la noción
hegemónica de
desarrollo, se construyó el concepto de desarrollo sostenible,
con el objetivo
declarado de legar a las futuras generaciones los mismos recursos de
que
dispone la actual.
La pretensión de contener el desastre ecológico, sin embargo,
ya se revela
insuficiente (pues los patrones actuales de devastación ya se
tornaron
inaceptables) e inviable según el modelo dominante (ya que el
incremento de
la producción y el consumo son presupuestos de la maximización
de las
ganancias y de la concentración de riqueza de ahí decurrentes).
Estas son
condiciones esenciales para la reproducción del sistema y, al
mismo tiempo,
la causa principal del deterioro ambiental y de la degradación
de las condiciones
de vida en todo el planeta, especialmente en el Sur.
ROMPER CON EL PRODUCTIVISMO TAMBIÉN EN LA IZQUIERDA
La cuestión socioambiental es un componente central del actual
debate sobre
el desarrollo. Para enfrentarla es necesario combatir al tecnicismo
y al
economismo que todavía dominan este debate y, al mismo tiempo,
denunciar
la voraz apropiación y destrucción de la naturaleza por
las transnacionales,
24 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
interesadas
esencialmente en incrementar sus ganancias. Se trata de repolitizar
las cuestiones de la tecnología y del conocimiento, como contrapunto
indispensable
al predominio de la visión productivista asociada a los intereses
de
maximización de los lucros de las empresas transnacionales.
El problema es que el desarrollo de las fuerzas productivas ocupa en
lugar central también en el campo de la izquierda, aunque poco
cuestionado.
Eso reduce las propuestas y la visión de las fuerzas llamadas
“progresistas”
a los límites del paradigma productivista. La dictadura de la
técnica aún es
percibida por muchas personas como un medio de liberación.
Sin embargo, ya se vislumbran cambios en este campo (Michael Löwy,
Ecologia e Socialismo [Ecología y Socialismo]). Hay una nueva
tradición de
lucha anticapitalista que rechaza la idea de que el ser humano sea exterior
a
la naturaleza y deba vencerla; que la victoria del más fuerte
sea válida; que la
competición sea un instrumento para el progreso social y económico.
En
esta nueva tradición, se destaca el reconocimiento de la existencia
de múltiples
caminos y formas de organizar la vida, su reproducción y la producción
de riquezas para garantizar la dignidad humana. En fin, la cuestión
de la
superación del capitalismo pasa a ser percibida desde una perspectiva
mucho
más amplia, que va más allá del desarrollo de las
fuerzas productivas.
Para Aníbal Quijano, las relaciones de dominación, explotación
y conflicto
en el capitalismo afectan a cuatro áreas básicas de la
vida social: 1) el
trabajo, sus recursos y sus productos; 2) el sexo, sus recursos y sus
productos;
3) la autoridad colectiva (o pública), sus recursos y sus productos;
4) la
subjetividad/intersubjetividad, sus recursos y sus productos. Por lo
tanto, la
superación del capitalismo exige confrontar al poder de control
que el sistema
ejerce sobre ese complejo de relaciones.
RENUNCIAR A LOS PATRONES DE VIDA INVIABLES PARA LA HUMANIDAD
Una crítica radical al concepto de “desarrollo” necesita reconocer,
por un
lado, la necesidad de renunciar a patrones de vida inviables para toda
la
humanidad. Se trata, en verdad, de privilegios de pocas personas que
resultan
en perjuicio para muchas. Por el otro, la naturaleza es un bien común
que debe ser tratado de modo responsable. En caso de que eso no ocurra,
nos vamos a deparar con soluciones improvisadas, injustas y autoritarias
propuestas por los poderosos y privilegiados, tales como el control
de la
natalidad, el genocidio y la eliminación de personas.
Del mismo modo, radicalizar el principio de la igualdad significa reconocer
la existencia de varias formas de opresión, imbricadas en la
vida real
de cada persona y en los diferentes grupos sociales; que los seres humanos
y
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 25
los
grupos a los que pertenecen necesitan distintos recursos y poseen diferentes
posibilidades de convertirlos en calidad de vida y ciudadanía.
Las
situaciones agudas, con profundas raíces históricas de
privación e impotencia,
demandan más que equidad en la distribución de los recursos.
Es necesario
ofrecer especial atención y apoyo efectivo ante los obstáculos
que enfrentan,
por ejemplo, las mujeres en varios contextos, los pueblos indígenas
en casi todo el mundo y los afrodescendientes en las sociedades con
un
pasado esclavista.
Pensar el desarrollo desde la perspectiva de los derechos humanos significa
rechazar “las prioridades económicas definidas en sí mismas
e incorporar
parámetros éticos a la eficiencia y la productividad como
las bases para
una otra economía, social y solidaria” (José Luis Coraggio).
LOS ESPACIOS PÚBLICOS NO SON, NECESARIAMENTE, LUGARES DEL ESTADO
Una nueva noción de desarrollo significa un amplio proceso de
transformaciones
dinámicas, que afectan tanto a los modelos de producción,
ciencia y
tecnología cuanto a las instituciones sociales, políticas
y económicas. Exige,
por lo tanto, un cambio de actitudes, valores y principios, lo que a
su vez
requiere iniciativas radicales que serán asumidas por los sujetos
de la transformación,
las personas y las organizaciones públicas y privadas.
Enfrentar el radicalismo neoliberal de privatización sin restricciones
del mundo social exige, en contrapartida, luchar por construir y multiplicar
los espacios públicos, tanto en el ámbito nacional como
en el mundial.
Se parte de la constatación de que la esfera pública ya
no puede ser simplemente
identificada con la esfera estatal, pues se privatizó el Estado,
al mismo
tiempo en que éste se convirtió en instrumento fundamental
del proceso
de privatización, o sea, del intento por eliminar la diferencia
básica
entre interés público e interés privado e imponer
la ideología de que solamente
se puede satisfacer el interés público por medio de los
intereses
privados, aunque expresados de diversas formas (incluyendo la colaboración
con el Estado).
Ante todo, los espacios públicos deben ser entendidos como lugares
para el ejercicio y la manifestación de la autonomía y
la soberanía ciudadana
en múltiples esferas. En la política, por ejemplo, pueden
ser espacios de
control social del Estado y de reconocimiento de la intervención
legítima de
los movimientos sociales en la sociedad política. Más
que eso, los espacios
públicos pueden tener un rol importante en el enfrentamiento
de la crisis y
de la legitimidad de la política en el sistema mundial, además
de ser espacios
privilegiados de lucha para garantir y universalizar los derechos sociales.
26 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
SON
NECESARIOS LOS CONTRAPODERES, INCLUSO EN LA ECONOMÍA
En la economía, los espacios públicos deben ser lugares
de contrapoder ante
los capitales, empresas y organizaciones financieras internacionales.
Pero
estos espacios también deben servir para la construcción
de la economía
social, la promoción de servicios públicos y para el control
social, bien como
contribuir para la democratización de las políticas económicas
estatales, la
afirmación de la necesidad imperiosa de los bienes públicos
y la preservación
del medioambiente.
En la esfera mundial, estos deben ser espacios donde se formule una
agenda ciudadana que exprese el anhelo de ciudadanía planetaria
y la intervención
en las instituciones y mecanismos necesarios para luchar por la
gubernanza democrática del sistema mundial. Esta agenda enfrentará
las
manifestaciones contemporáneas de cuestiones relativas a las
diferenciaciones
que fundan y constituyen el sistema capitalista mundial en centro y
periferia y en guerra y paz.
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 27
DE LA “CONQUISTA”
DEL ESTADO A
LA AUTONOMÍA
ESTRATEGIAS
Ante la despolitización de la vida social promovida por la globalización
neoliberal, una Agenda Postneoliberal debe proponer, en primer lugar,
la
reinvención de la política. Es necesario restablecer el
debate político en el
espacio público para recuperar la pluralidad de perspectivas
y el reconocimiento
de nuevos actores sociales; para formular la noción y la práctica
de la
representación y reubicar la economía bajo el poder de
decisión del conjunto
de ciudadanas y ciudadanos, porque la economía se refiere a su
trabajo y a la
riqueza que producen. En resumen, es indispensable reconstruir la prioridad
de la política con relación a la economía. Reinventar
la política significa, en
un mismo movimiento, radicalizar la democracia y situar a la sociedad
bajo el
control de sus miembros, tornar efectiva la soberanía popular
y democratizar
la esfera pública y la vida social cotidiana.
Para Chico de Oliveira, “es urgente crear nuevas formas de hacer política.
(…)
Para crear un nuevo espacio de conflicto, un nuevo espacio que diga
lo que
el sistema representativo ya no tiene capacidad de decir”.
Es necesario crear un contrapoder popular, a través de la articulación
de
movimientos sociales, redes de movimientos, organizaciones de ciudadanía
activa, entidades religiosas y otras entidades representativas de la
sociedad
civil. Ahí estarán las bases para, a partir de la diversidad
de puntos de vista y
propuestas emancipatorias, se alimente la toma de posiciones cada vez
que
la coyuntura lo exija y, siempre que sea posible, anticiparse a los
hechos.
CAMBIAR
EL MUNDO CREANDO,
PERMANENTEMENTE, NUEVOS
SISTEMAS DE CONTRAPODER
UN COMITÉ CIUDADANO PARA CONTROLAR EL
BANCO CENTRAL
Participar no es únicamente ejercer el derecho a la
opinión: es ejercer el derecho de influir en las decisiones.
Es necesario establecer el “control social de la
esfera pública (por las vías institucional y no
institucional” (Daniel Aragão). Sería necesario, por
ejemplo, organizar un “Comité de Ciudadanos y
Ciudadanas” para controlar y fiscalizar las políticas
gubernamentales y las instituciones económicas (por
ejemplo, el Banco Central (Oliveira). Dicho movimiento
debe promover especialmente el acceso a la
esfera pública de los sectores que tradicionalmente
estuvieron excluidos de ella (entre ellos mujeres, indígenas,
homosexuales y jóvenes).
Es necesario fortalecer el contrapoder popular
mundial para enfrentar la hegemonía neoliberal, la
supremacía del sector financiero en la economía y la
política global de “guerra al terror”. Diversos movimientos,
que muchas veces nacieron en el ámbito
nacional, se han desarrollado internacionalmente
en este sentido: el Foro Social Mundial restableció la
esperanza. Es nuestro espacio común de política,
aunque no sea el único; debemos fortalecer nuestra
intervención en él. Es necesario reforzar la dinámica
desencadenada por el FSM, que generó una verdadera
galaxia de foros sociales por todo el mundo. Es
necesario fomentar la construcción de redes mundiales
participativas que ejerzan la función de
contrapoderes. En la época en que vivimos, ya no se
puede pensar la resistencia contrahegemónica y la
emancipación social únicamente en términos nacionales.
Esa tendencia ya está en curso y se fortalece
con la creciente interacción, en el plano mundial, de
movimientos y redes.
30 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
Ciudadanas
y ciudadanos buscan intervenir – y efectivamente lo han
hecho – en la política institucional, al organizar grupos de
presión, campañas
y movimientos sociales. En América Latina, diversos movimientos
han
impuesto la voluntad popular. En algunos países, la movilización
social
derrumbó gobiernos. A veces surgen gobiernos que resisten efectivamente
a
las políticas neoliberales y buscan alternativas – despertando
la ira de la
oposición conservadora, de los medios de comunicación
de mercado, de las
instituciones financieras internacionales y del gobierno de los EUA.
REFORZAR LOS CONTRAPESOS AL PODER GLOBALIZADOR
Es necesario fortalecer también las movilizaciones que contestan
las políticas
dominantes del FMI, el Banco Mundial y la OMC. Se requiere reforzar
las
instituciones mundiales que se contraponen a ese poder dominante (Tribunal
de los Pueblos, Tribunal de la Deuda Externa y otros). Poco a poco,
es necesario
construir formas de gobernar democráticamente el mundo. Éstas
deben
fomentar diálogos entre la sociedad civil y los Estados, en lugar
de poner
énfasis únicamente en estos últimos. La perspectiva
de este proceso debe ser de
afirmación de los derechos humanos y reconocimiento de la diversidad.
Es fundamental criticar la lógica del terror y de la guerra:
debemos
luchar contra todas las formas de militarización y defender el
patrimonio de
los derechos humanos y la dignidad de la vida humana. Es necesario,
al
mismo tiempo, enfrentar la lógica y la práctica de los
fundamentalismos
que, en nombre de Dios, del mercado y de la tradición, defienden
el pensamiento
único e inmutable como una norma para la sociedad. En todos estos
casos, quien más pierde derechos son las mujeres.
En diversos países se están desarrollando gobiernos locales
o municipales
basados en la amplia participación popular, incluso en el nivel
decisorio.
Ese es el caso del Presupuesto Participativo – surgido en Brasil pero
que ya
existe en otros países –, el cual representa un avance en la
concepción y en la
práctica democráticas, pues, al articular la democracia
representativa ya
existente con formas de participación directa de la población,
afirma la decisión
ciudadana en cuestiones públicas y el derecho ciudadano a la
transparencia
y a la rendición de cuentas. Otro ejemplo es la experiencia de
construcción
del poder popular en Chiapas (México), por medio del cual las
comunidades
indígenas pueden expresar su ciudadanía.
Agenda Postneoliberal
BASES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA AGENDA POSTNEOLIBERAL 31
A
TRAVÉS DE LA COMUNIDAD, “LA PRODUCCIÓN
DEMOCRÁTICA HA COMENZADO”
Aníbal Quijano señala estas nuevas prácticas:
«La producción democrática ya ha empezado.
(…) En todo el mundo se empiezan a generar
formas de autoridad que se puede denominar
comunidad. Sus electores la producen y la
controlan. Es el camino y la meta. (Ante las tendencias
de dominación imperial) también se expanden,
como estructura de autoridad pública,
la reciprocidad en la organización del trabajo y
de la comunidad (…). La reciprocidad consiste,
precisamente, en el intercambio socializado del
trabajo y de la fuerza de trabajo, sus recursos y
productos. Como estructura de autoridad, la
comunidad es, sin lugar a dudas, la forma de
socialización o democratización plena del control
de la generación y la gestión de la autoridad
pública» (Quijano).
Al igual que estas experiencias innovadoras de
democracia participativa, innumerables experiencias
de prácticas e iniciativas que provienen de distintos
sectores sociales – mujeres, trabajadores(as),
economía solidaria, gays, lesbianas y transexuales,
organizaciones ecológicas, negros(as) – crean nuevas
formas de transformación social, inclusión,
respeto a los derechos, solidaridad y justicia social.
Sin embargo, muchas de estas experiencias son desconocidas
en casi todo el mundo, gracias al esfuerzo
de desconocimiento e ignorancia de los principales
medios de comunicación (Cf. «Sociología de
las ausencias y de las emergencias», Souza Santos).
Es absolutamente fundamental hacer visibles estas
iniciativas. Es necesario superar los límites en que
la comunicación dominante intenta encerrarnos.
SUPERAR LOS LÍMITES EN LOS QUE LA “MEDIA
DEL MERCADO” NOS QUIERE ENCERRAR
Un elemento fundamental para la sustentación del
proyecto neoliberal es su ideología, que logró convencer
inclusive buena parte de los sectores populares
de que poseer libertad significa asegurar libertad
al capital. Esa ideología presenta la “utopía”
de la felicidad como resultado del progreso individual.
Incluso una parte significativa del movimiento
sindical termina por sucumbir a los limitados
beneficios que pueden lograr a través de este sistema
y actúa de manera corporativa, en función de
los intereses de sus categorías. En este cuadro, la
ciudadanía adquiere un otro significado, el de inserción
en el mercado y acceso al consumo.
En este punto, debemos resaltar la importancia
de los medios de comunicación: en los últimos
30 años, los medios de comunicación han
sido un instrumento fundamental en la difusión
del “pensamiento único”. Su poder ha tenido un
peso determinante en la construcción de la mentalidad
neoliberal: de la cultura individualista al
consumismo, de la deslegitimación el Estado social
a la exaltación del mercado como único regulador
auténtico de la sociedad. Necesitamos pensar
una estrategia más amplia no sólo de comunicación
alternativa sino, sobretodo, emprender
una lucha intensa e internacional por la democratización
de los medios de comunicación social,
especialmente de los grandes medios y, particularmente,
de los vehículos televisivos. Se requiere
una gran campaña que denuncie la apropiación
de los medios de comunicación por los oligopolios
como un atentado a la libertad de prensa y una
forma de totalitarismo.
32 INSTITUTO BRASILEÑO DE ANÁLISIS SOCIALES Y ECONÓMICOS
(IBASE)
REFERENCIAS
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Participantes: Cesar Benamim, Cândido Grzybowski, Guacira de Oliveira,
J.Carlos Assis, Juarez Guimaraes,
Leonardo Avritzer, Lena Lavinas, Mark Ritchie, Mayra Paula Espina y
Paul Singer.
Participantes: Andreas Trunschke, Cezar Alvarez, Cândido Grzybowski,
Carol Burton, Laura Tavares, Suzanna
Georges, Ulla Lötzer, Gita Sen, Dot Keet, Antonio Madariaga, Erhard
Crome, Adriano Campolina y Marcio Pontual.
3ª EDICIÓN – FORO DE LA SOCIEDAD CIVIL EN LA UNCTAD
Participantes: Jurema Werneck, Daniel Aragão, Pedro Santana,
Jocélio Drummond, José Antonio Moroni,
Quito, Ecuador, 25 a 30 de julio de 2004
Participantes: Alberto Orgulhoso, Aníbal Quijano, Aleandro Grimson,
Moema Miranda, Aresio Valiente López,
PARTICIPANTES DE LAS ACTIVIDADES DE LA AGENDA POSTNEOLIBERAL 2003-2005
5ª
EDICIÓN – FORO SOCIAL CHILENO
Santiago de Chile, 19 a 21 de noviembre de 2004
Participantes: José Cademartori, Nelson Delgado y Maurício
Santoro.
6ª EDICIÓN – FORO SOCIAL DEL NORDESTE
Recife, Brasil, 24 a 27 de noviembre de 2004
Participantes: Rodrigo Simões, Ana Cristina Fernandes, Magnólia
Said, José Aldo dos Santos, John Holloway
y Evelina Dagnino.
7ª EDICIÓN – FORO SOCIAL MUNDIAL
Porto Alegre, Brasil, enero de 2005
Participantes: Ivo Lesbaupin, Guacira de Oliveira, Nelson Delgado, Tobias
Pflüger, Ulla Lotzer y Andreas
Trunschke.
I SEMINARIO DE LA AGENDA POSTNEOLIBERAL
Rio Bonito, Brasil, 20 a 22 de mayo de 2005
Participantes: Ana Esther Ceceña; Ana Garcia; Ana Xavier; Antonio
Martins; Maria Betânia Ávila; Cândido
Grzybowski; Carlés Riera; Clair Hickman; Dulce Pandolfi; Evelina
Dagnino; Gert Peuckert; Giampiero Rassimeli;
Guacira de Oliveira; Gustavo Marin; Itamar Silva; Ivo Lesbaupin; José
Antonio Moroni; José Luis Coraggio; Jorge
Romano; Jurema Werneck; Maurício Santoro; Michael Brie; Moema
Miranda; Nelson Delgado; Patrícia Rangel;
Pedro Santana; Ricardo Gebrim; Robert Grosse; Rona dos Santos y Teivo
Teivanien.
Coordinación: Cândido Grzybowski (Ibase-Brasil), Gert Peuckert
(Fundación Rosa Luxemburgo-Alemania), Moema
Miranda (Ibase-Brasil), Nelson Delgado (CPDA/UFRRJ-Brasil), Ivo Lesbaupin
(Iser-Brasil), Guacira de Oliveira
(Cfêmea-Brasil) y Antonio Martins (Attac-Brasil).
II SEMINARIO DE LA AGENDA POSTNEOLIBERAL
Rio Bonito, Brasil, 13 a 16 de octubre de 2005
Participantes: Ana Garcia; Alejandra Sarda; Antonio Martins; Cândido
Grzybowski; Carlés Riera; Dulce Pandolfi;
Fernanda Carvalho; Fernando Cardim; Gert Peuckert; Guacira de Oliveira;
Ivo Lesbaupin; José Luis Coraggio;
José Luís del Roio; Maria Inês de Carvalho; Maurício
Santoro; Moema Miranda; Nelson Delgado; Patrícia
Rangel; Pedro Santana; Rona dos Santos y Gina Vargas.
Coordinación: Cândido Grzybowski (Ibase-Brasil), Gert Peuckert
(Fundación Rosa Luxemburgo-Alemania), Moema
Miranda (Ibase-Brasil), Nelson Delgado (CPDA/UFRRJ-Brasil), Ivo Lesbaupin
(Iser-Brasil), Guacira de Oliveira
(Cfêmea-Brasil) y Antonio Martins (Attac-Brasil).
